Argentina           

La República Argentina es un país ubicado en el extremo sur de América organizado como una república representativa y federal. Por su extensión, es el segundo estado de América del Sur y el octavo en todo el planeta sólo si se considera la superficie continental americana sujeta a su soberanía efectiva de 2.780.400 km². Pero si a esta se le suman los 15.277 km² de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y Aurora administradas por el Reino Unido de la Gran Bretaña pero consideradas por la Argentina como parte integral de su territorio más los 965.597 km² del área antártica reclamada al sur del paralelo 60° S, denominada Antártida Argentina y que incluye a las islas Orcadas del Sur y Shetland del Sur, la superficie total se eleva a 3.761.274 km².

Su territorio continental americano limita al norte con Bolivia y Paraguay, al nordeste con Brasil, al este con Uruguay y el Océano Atlántico y al sur y al oeste con Chile.

Etimología

El origen del nombre de la República Argentina [re'puβlika arxen'tina] (AFI) está asociado con la leyenda de la Sierra del Plata, común entre los primeros conquistadores portugueses quienes desde el Brasil se expandían hacia el sur y el oeste en busca de plata, transgrediendo el Tratado de Tordesillas, es así que denominaron Rio da Prata (Río de la Plata) al gran estuario que previamente Juan Díaz de Solís en 1516 había llamado “Mar Dulce”.

El término Argentina, del latín argentum (plata) aparece por primera vez en un mapa veneciano de 1536. El nombre Argentina también se hizo popular a causa de un poema publicado en 1602 por el español Martín del Barco Centenera titulado «La Argentina» en el que se describe la región del Río de la Plata y su transpaís así como la fundación de la ciudad de Buenos Aires. El topónimo aparece ratificado en la publicación realizada en 1612 de la obra llamada «La Argentina manuscrita» escrita por el criollo asunceno Ruy Díaz de Guzmán, obra de historia en la cual en medio de un relato épico se hace una descripción de la región.

Todavía a fines del siglo XVIII la palabra era de uso común para denominar todo lo relacionado con el Río de la Plata, su cuenca, su territorio y sus pobladores. Fundamentalmente en principio se refirió a los habitantes con linajes europeos nacidos en la región, aunque a más de los criollos se sumaban en ocasiones los "peninsulares" radicados definitivamente.

La Primera Junta de Gobierno utilizó el nombre Provincias Unidas del Río de la Plata, que fue también empleado por los gobiernos que le sucedieron, hasta que el Congreso de Tucumán proclamó la independencia de las Provincias Unidas en Sud América.

La constitución unitaria sancionada el 24 de diciembre de 1826 utilizó el nombre República Argentina.

Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, se emplearon entre otros los nombres de Confederación Argentina, Estados Unidos de la República Argentina, República de la Confederación Argentina y Federación Argentina.

La Constitución de 1853 se sancionó en nombre del pueblo de la Confederación Argentina pero al incorporarse el Estado de Buenos Aires, en 1860 se cambió por Nación Argentina y se incorporó el artículo 35: "Las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a saber, Provincias Unidas del Río de la Plata, República Argentina, Confederación Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintos para la designación del gobierno y territorio de las provincias, empleándose las palabras Nación Argentina en la formación y sanción de las Leyes".

El 8 de octubre de 1860, en la ciudad de Paraná, el presidente Derqui decretó que: "...siendo conveniente a este respecto establecer la uniformidad en los actos administrativos, el Gobierno ha venido a acordar que para todos estos actos se use la denominación República Argentina".
Confirmado posteriormente por Bartolomé Mitre al utilizar el título de Presidente de la República Argentina.

Historia

Los primeros pobladores del actual territorio argentino se remontan a 11.000 años adC (hallazgos en Piedra Museo, provincia de Santa Cruz). Entre los pueblos aborígenes, los cazadores y recolectores habitaban la Patagonia, la Pampa y el Chaco; y los agricultores estaban instalados en el noroeste, Cuyo, las Sierras de Córdoba y más tardíamente, en la Mesopotamia. Tastil, en el norte, fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino, con una población de 3.000 habitantes.

En los siglos XIV y XIV el imperio Inca conquistó parte de la actuales provincias de Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy, La Rioja, San Juan y Mendoza, incorporándolas al Collasuyo que era la parte sur del Tahuantinsuyo o Imperio Inca. Tradicionalmente se atribuye la conquista al Inca Tupac Yupanqui. Los aborígenes que entonces habitaban esa región, los omaguacas, los lickan antay, los huarpes y los paziocas ("diaguitas") intentaron resistir pero los quechuas lograron dominarlos, trasladando a sus territorios gran cantidad de mitimaes o colonos deportados de las tribus de los chichas, que habitaban en lo que es el suroeste del actual territorio boliviano.

Los Incas construyeron caminos, centros agrícolas y de producción de tejidos, asentamientos (collcas y tambos), fortalezas (pucarás) y numerosos santuarios en lo alto de las montañas.

Las construcciones incas más importantes se encuentran el Potrero de Payogasta en Salta, Tambería del Inca en La Rioja, Pucará de Aconquija en Catamarca y Shincal de Londres en Catamarca, el pucará de Tilcara en Jujuy y las ruinas de Quilmes en Tucumán, tengase en cuenta que tales localidades eran preincáicas, los monarcas quechuas – es decir los inka– lo que hicieron fue organizarlas en una red urbana dentro de su imperio y establecer en ellas puestos de control militar.

Las provincias incaicas en el actual territorio argentino fueron cuatro. La de Chicoana que iba desde Talina actualmente en el sur de Bolivia hasta el sur de La Paya en Catamarca (la línea de Atapsi). Hacia el sur se ubicaba la provincia del Kiri-kiri ( "Quire-Quire" ), que comprendía el resto del valle Calchaquí, todo el valle de Santa María y los valles de Andalgalá, Hualfín y Abaucán. La provincia del Tucumán comprendía los valles orientales y las sierras subandinas. La provincia más meridional, probablemente se extendía desde La Rioja hasta las montañas del Cordón de la Plata, alacanzando al cerro Tupungato en Mendoza y quizás formaba parte, con el nombre de Kuyun de la provincia del Chili.

El fuerte de Sancti Spiritu fue el primer asentamiento español, instalado en 1527 próximo a la actual ciudad de Santa Fe. Las ciudades de Santiago del Estero (1553), Córdoba (1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las bases de la dominación colonial que se impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad de la Corona Española. Durante la mayor parte del período colonial dependió del Virreinato del Perú y en 1776, durante el reinado de Carlos III de España, formó parte del Virreinato del Río de la Plata.

En 1780 se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro en el Cusco dirigido por el dirigente quechua Tupac Amaru, que abarcó desde el actual territorio argentino hasta el actual territorio colombiano. La mitad sur del actual territorio argentino (Patagonia, excepto algunas zonas costeras y parte de las pampas) permanecieron bajo control de diferentes pueblos aborígenes : principalmente tson'k y mapuche en la Patagonia y ranquel en la región pampeana hasta el último cuarto del siglo XIX. Asimismo, los territorios de las actuales provincias del Chaco y Formosa no fueron colonizados por los europeos sino que permanecieron habitadas por pueblos autóctonos como los qom'lek y los wichi hasta principios del siglo XX.

El fuerte de Sancti Spiritu fue el primer asentamiento español, instalado en 1527 próximo a la actual ciudad de Santa Fe. Las ciudades de Santiago del Estero (1553), Córdoba (1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las bases de la dominación colonial que se impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad de la Corona Española. Durante la mayor parte del período colonial dependió del Virreinato del Perú y en 1776, durante el reinado de Carlos III de España, formó parte del Virreinato del Río de la Plata.

En 1780 se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro en el Cusco dirigido por el dirigente quechua Tupac Amaru, que abarcó desde el actual territorio argentino hasta el actual territorio colombiano. La mitad sur del actual territorio argentino (Patagonia, excepto algunas zonas costeras y parte de las pampas) permanecieron bajo control de diferentes pueblos aborígenes : principalmente tson'k y mapuche en la Patagonia y ranquel en la región pampeana hasta el último cuarto del siglo XIX. Asimismo, los territorios de las actuales provincias del Chaco y Formosa no fueron colonizados por los europeos sino que permanecieron habitadas por pueblos autóctonos como los qom'lek y los wichi hasta principios del siglo XX.

En 1806 una expedición británica ocupó la ciudad de Buenos Aires, hecho que se recuerda como la primera de las Invasiones inglesas. Pasados los 46 días, Santiago de Liniers reconquistó la ciudad al frente de una fuerza compuesta principalmente por las tropas imperiales de la Banda Oriental, a la que se sumaron filas milicianas populares. En 1807 una segunda expedición británica fue derrotada por grupos milicianos formados por el ejército regular imperial y también por numerosos criollos, indios y hasta esclavos negros comandados nuevamente por Liniers. En un acto sin precedentes, la voluntad popular apresuró la destitución del virrey Rafael de Sobremonte para elegir como virrey al héroe de la reconquista y la defensa, el francés Santiago de Liniers. Los principales líderes de estas milicias se convirtieron rápidamente en una nueva elite de poder en la ciudad de Buenos Aires, ingresando como miembros del Cabildo, hasta entonces formado exclusivamente por españoles.

En 1810, el pueblo de Buenos Aires produjo la Revolución de Mayo, que derrocó y expulsó al virrey, eligiendo en su reemplazo una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos, que dio origen a la Guerra de la Independencia contra España (1810-1824). El 9 de julio de 1816, en la ciudad de Tucumán, un congreso de diputados de las provincias del noroeste y centro-oeste del país y de la de Buenos Aires, junto con algunos diputados exiliados del Alto Perú proclamó la independencia de las Provincias Unidas en Sud América, utilizando la fórmula "...recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli".
Posteriormente al ser jurada el 21 de julio de 1816 se usó en la fórmula de juramento "...independencia del rey de España Fernando VII, sus sucesores y metrópoli y toda otra dominación extranjera". Las provincias del litoral argentino, la Banda Oriental, el Paraguay y parte del Alto Perú que integraron también el virreinato, por causas de fuerza mayor no pudieron estar representadas.

Las primeras décadas como país independiente fueron tumultuosas. Las luchas entre unitarios y federales condujeron a la Argentina a una larga serie de sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias (1820-1861) y a una Guerra con el Imperio de Brasil (1825-1826). El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, de tendencia federal, mantuvo la representación externa del país entre 1830 y 1853.

En 1826 la provincia de Tarija, actualmente integrante de Bolivia, se separó definitivamente del territorio argentino, en tanto que como resultado de la convención preliminar de paz que intentaba poner fin a la guerra del Brasil en 1828 la provincia Oriental fue declarada independiente adoptando el nombre de República Oriental del Uruguay.

El año 1853 Rosas fue derrotado en la batalla de Caseros por el Ejército Grande, una alianza entre las provincias de Entre Ríos y Corrientes, las tropas coloradas de Uruguay y el Imperio del Brasil encabezada por Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos que asumió la presidencia provisional hasta la sanción de una Constitución en al año 1853, la cual adoptó un régimen federal atenuado. La constitución fue rechazada por la provincia de Buenos Aires que se separó de la llamada entonces Confederación Argentina, debido a lo cual ésta debió establecer su capital en la ciudad de Paraná. En 1859, la Confederación derrotó a Buenos Aires en la Batalla de Cepeda pero sin lograr la integración de Buenos Aires. En la batalla de Pavón (1861), las provincias confederadas fueron derrotadas por las tropas porteñas al mando de Bartolomé Mitre tras la cual se puso fin a la existencia de dos estados separados y Bartolomé Mitre asumió la presidencia de la nación unificada.

En 1865 Argentina entró en guerra con el Paraguay (Guerra de la Triple Alianza) al ocupar este país la ciudad de Corrientes, luego de que Mitre negara el paso de tropas paraguayas por territorio argentino en dirección al Brasil y al Uruguay. Como consecuencia de estas acciones se firmó el pacto de la Triple Alianza entre Argentina, Brasil y Uruguay. Paraguay resultaría derrotado al finalizar la guerra en 1870 muriendo casi toda su población masculina. Para Argentina el final de la contienda territorialmente significó la consolidación de los límites en el noreste . Entre 1878 y 1884, se produjo la llamada Conquista del Desierto, que consistió en una guerra contra la nación mapuche y otros pueblos indígenas para anexar al territorio argentino los territorios pampeanos y patagónicos donde habitaban.

En la segunda mitad del siglo XIX se inicia un período de gran prosperidad que se extenderá por más de un siglo. Con una fuerte inversión en educación y en el establecimiento de medios de producción orientados a la producción de carne y granos con destino al mercado europeo, la economía alcanzó altos niveles de crecimiento que atrajeron una gran corriente inmigratoria. La población argentina, que representaba el 0,12% de la población mundial en 1869 pasará a representar el 0,57% de la humanidad en 1930. El país fue conocido en esa época como el «granero del mundo».

La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de las clases medias, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista, y un amplio desarrollo de la organización sindical, no exenta de conflictos sociales y graves actos de represión. Se produjeron grandes reformas políticas, como el sufragio secreto y universal para varones en 1912 y la reforma universitaria en 1918. Entre los presidentes más influyentes del período pueden citarse a Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874), Julio Argentino Roca (1880-1886 y 1898-1904) e Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930), este último el primero por la Unión Cívica Radical.

El 6 de septiembre de 1930 se produjo el primero de una serie de golpes de estado que llevó al poder a los militares para establecer un gobierno de facto. A partir de esa década el país impulsó un proceso de sustitución de importaciones que desarrolló un amplio sector industrial. En 1946 fue elegido presidente Juan Domingo Perón, quien con su carismática esposa, Eva Perón, encabezaron un movimiento político, el peronismo o justicialismo, que puso el acento en la justicia social, establecío el sufragio universal en 1947 al reconocer los derechos políticos de las mujeres y contó con una amplia adhesión de la población a partir de entonces. En 1955 Perón fue derrocado por un nuevo golpe militar, que tomó el nombre de Revolución Libertadora y proscribió al peronismo.

En 1958 fue elegido presidente el Dr. Arturo Frondizi (UCRI), siendo derrocado por un golpe militar en 1962. En 1964 fue elegido presidente el Dr. Arturo Illia (UCRP), quien también sería derrocado por un golpe militar en 1966. Este nuevo golpe estableció un régimen dictatorial de tipo permanente conocido como Revolución Argentina (1966-1973). Estos años se caracterizaron por una creciente violencia política.

En 1973 el peronismo fue nuevamente legalizado y triunfó en las elecciones presidenciales. Luego de la renuncia de Cámpora, Juan Domingo Perón asumió la presidencia por tercera vez, pero moriría menos de un año después. Lo sucedió su vicepresidenta y tercera esposa, María Estela Martínez de Perón, cuyo gobierno se caracterizó por un acelerado deterioro de la situación interna, producto de la crisis del petróleo y la generalizada violencia política.

El 24 de marzo de 1976 se produjo un nuevo golpe militar que inició al auto-denominado Proceso de Reorganización Nacional, durante el cual se desarrolló la llamada Guerra sucia en Argentina en la que se estima hubo unos 30.000 desaparecidos. Durante este gobierno se organizó por primera vez en el país la Copa Mundial de Fútbol de 1978, en la que el equipo argentino resultó campeón. Ese año 1978 se produjo una grave crisis con Chile por delimitaciones en la zona del Canal Beagle (Conflicto del Beagle), que llevó a ambos países al borde de la guerra. En el año 1982, se produjo la Guerra de las Malvinas contra el Reino Unido, cuya derrota llevó a la caída del régimen y el llamado a elecciones generales.

La democracia fue restaurada el 10 de diciembre de 1983. El presidente Raúl Alfonsín (UCR) tomó medidas para investigar los crímenes de lesa humanidad ocurridos en la dictadura, estableció el control civil de las Fuerzas Armadas y consolidó las instituciones democráticas. Los miembros de las tres primeras juntas militares fueron procesados y algunos fueron condenados. Luego de las elecciones presidenciales de 1989 y afectada la gobernabilidad del país por un proceso hiperinflacionario Alfonsín se vio obligado a renunciar para hacer entrega anticipada del mando.

El presidente Carlos Menem (PJ) sancionó la Ley de Convertibilidad en 1991 que detuvo la inflación, y adoptó una política económica neoliberal, apoyada en una ola de privatizaciones, reducción de aranceles a los productos importados y desregulación de los mercados. Estas medidas contribuyeron a aumentar significativamente la inversión, las exportaciones y el crecimiento con precios estables, pero también abrieron un proceso de desindustrialización, hicieron a la economía más vulnerable a las crisis internacionales, y aumentaron el desempleo, la pobreza y la precariedad laboral.

La Crisis financiera asiática en 1998 precipitó la salida de capitales que agravó una recesión que duraría cuatro años.

En esas circunstancias, en diciembre de 1999, asumió el presidente Fernando de la Rúa (UCR). En 2001, ante la fuga masiva de capitales, el gobierno dispuso la congelación de los depósitos bancarios (el «corralito»), que culminó en una crisis social generalizada que llevó a la renuncia del presidente el 20 de diciembre de 2001.

En dos semanas se sucedieron varios presidentes que culminaron el 2 de enero de 2002 con la elección por parte de la Asamblea Legislativa de Eduardo Duhalde (PJ) como presidente provisional. La deuda externa argentina entró en default y el nuevo gobierno devaluó el peso dando fin a la convertibilidad.

Por medio de una fuerte devaluación de la moneda local, el país comenzó a poner en práctica una nueva política de industrialización por sustitución de importaciones, aumento de exportaciones y superávit fiscal. Hacia fines de 2002 la economía empezó a estabilizarse.

En el 2003 fue elegido presidente Néstor Kirchner (PJ). Durante su presidencia se nacionalizaron algunas empresas privatizadas y se registró un aumento considerable del PBI con una disminución del desempleo, basada en parte en la creación de puestos de trabajo genuinos arrastrados por la reactivación del sector agropecuario, el complejo agroindustrial y los sectores industrial y de la construcción, y reduciendo progresivamente los subsidios y planes sociales creados en 2002.

Gobierno y Política

Desde la Constitución de 1853 el sistema de gobierno es representativo, republicano y federal.

La Argentina se formó por la unión federativa de las provincias que surgieron luego de la disolución del Virreinato del Río de la Plata y por la incorporación de las que se fueron constituyendo a partir de los Territorios Nacionales.

Las provincias son autónomas, lo cual está explicitado en el artículo 121 de la Constitución Nacional "Las provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al Gobierno federal, y el que expresamente se hayan reservado por actos especiales al tiempo de su incorporación".

La Constitución vigente en la actualidad es la que resulta del texto establecido por la Convención Constituyente de 1994.

Gobierno federal

Las autoridades del gobierno federal tienen su sede en la Ciudad de Buenos Aires que es actualmente la Capital de la República o Capital de Nación, denominaciones utilizadas en la Constitución Nacional y en las leyes, pero llamada de manera no formal Capital Federal.

El Poder Legislativo es ejercido por un Congreso Nacional integrado por dos cámaras:

Por Ley 24.012 de 1991 se estableció el cupo femenino en los cargos electivos, obligando a los partidos políticos de incluir un mínimo de un tercio de mujeres entre los candidatos. El sistema ha sido especialmente efectivo en la Cámara de Diputados en la que, en 2006 se desempeñaban 91 diputadas (35%) sobre un total de 256 miembros.

El Congreso de la Nación Argentina (impropiamente llamado "Parlamento") es el encargado de la formación y sanción de las leyes, además le está encargado sancionar los códigos legales básicos del país (civil, penal, comercial, laboral, aeronáutico y de minería).

Cuenta con un organismo constitucional autónomo de asistencia técnica: la Auditoría General de la Nación, a cargo del control de legalidad, gestión y auditoría de toda la actividad de la Administración Pública.

Asimismo, en el ámbito del Congreso Nacional, funciona el Defensor del Pueblo, como órgano independiente, sin recibir instrucciones de ninguna autoridad, para defender los derechos humanos, demás derechos constitucionales y legales afectados por la Administración.

El Poder Ejecutivo es desempeñado por un ciudadano con el título de Presidente de la Nación Argentina. Elegido por voto directo en doble vuelta junto con el candidato a vicepresidente. Se realiza una segunda vuelta entre las dos fórmulas más votadas si en la primera vuelta ninguna fórmula hubiera obtenido más del 45% de los votos válidos o habiendo obtenido entre el 40% y el 45%, exista una diferencia con la segunda fórmula mayor al 10%. El presidente y el vicepresidente duran 4 años en sus mandatos y pueden ser reelegido inmediatamente por un mandato más.

El gabinete de ministros del Presidente de la Nación es dirigido por el Jefe de Gabinete, quien se encuentra a cargo de la administración del país y es responsable ante el Congreso.

El Poder Judicial es ejercido por una Corte Suprema de Justicia integrada por nueve jueces abogados nombrados por el Presidente de la Nación, con acuerdo del Senado que requiere para ello una mayoría de dos tercios, actualmente el Poder Ejecutivo ha establecido un sistema de participación pública para la selección de los candidatos que nomina y está prevista la reducción del número de ministros de la corte a cinco.

Los tribunales inferiores están encargados de resolver los conflictos regulados por la legislación federal en todo el país, denominados como “tribunales federales” y también por la legislación común en la Ciudad de Buenos Aires, denominados “tribunales nacionales”. La designación y control directo de los jueces corresponde al Consejo de la Magistratura, órgano de composición multisectorial.

La Constitución establece también el Ministerio Público como órgano independiente y autonomía funcional y financiera, con la función de promover la actuación de la justicia en defensa de los intereses de la sociedad. Está dirigido por el Procurador General de la Nación y el Defensor General de la Nación.

 Gobiernos provinciales

En la Argentina existen 23 provincias. Debido al sistema federal adoptado por la Constitución las provincias son autónomas y mantienen todo el poder no delegado explícitamente al gobierno federal.

Todas las provincias cuentan con una constitución republicana y representativa que organiza sus propios poderes ejecutivo, legislativo y judicial y regula el régimen de autonomía municipal. Las provincias pueden sancionar leyes sobre cuestiones no federales, pero las principales leyes comúnes (civiles, comerciales, penales, laborales, de seguridad social y mineras) están reservadas al Congreso Nacional (Constitución Nacional, art. 75, inciso 12).

En todas las provincias, el poder ejecutivo está a cargo de un gobernador que dura en sus funciones cuatro años y en general puede ser reelegido. El poder legislativo en algunas provincias está ejercido por una legislatura unicameral y en otras por una legislatura bicameral. Todas las provincias cuentan con un poder judicial con su correspondiente Corte Superior provincial y tribunales encargados de resolver los conflictos regidos por la ley común (civil, penal, comercial, laboral, administrativo local).

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un régimen especial de autonomía sin llegar a ser una provincia. Una ley sancionada en 1880 la confirmó como Capital de la República. Cuenta también con una constitución republicana que establece un gobierno dividido en tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y un régimen de descentralización en comunas. Las restricciones en materia de autonomía han influido para que hasta 2006 careciera de policía propia y un sistema judicial para resolver conflictos motivados en la aplicación de las leyes comunes. El titular del poder ejecutivo lleva el título de jefe de gobierno.

Relaciones exteriores

La Argentina fue el único país latinoamericano que participó en la Guerra del Golfo (1991) conforme al mandato de las Naciones Unidas y también en cada fase de la operación de Haití. También ha contribuido en operaciones pacificadoras por todo el mundo, incluyendo El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Ecuador, Perú, El Sahara Occidental, Angola, Kuwait, Chipre, Croacia, Kosovo, Bosnia. En reconocimiento a sus contribuciones a la seguridad internacional y a la pacificación, el presidente estadounidense Bill Clinton designó a la Argentina como aliado principal de la OTAN en enero de 1998. En 2005 fue elegido como un miembro temporal del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Argentina actualmente pone como primera prioridad externa el Mercosur, contrastando con la relación que poseía en los años noventa con Estados Unidos.

El 4 y 5 de noviembre de 2005, la ciudad argentina de Mar del Plata recibió la Cuarta Cumbre de las Américas. Esta cumbre fue marcada por un número de incidentes en protestas antiestadounidenses.

Argentina mantiene una disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Islas Sándwich del Sur, islas Aurora e Islas Georgias del Sur, ocupadas por el Reino Unido, junto son sus espacios marítimos circundantes. Asimismo, reclama casi 1 millón de kilómetros cuadrados en la Antártida en lo que constituye la Antártida Argentina —todas las reivindicaciones continentales sobre la Antártida están suspendidas en virtud del Tratado Antártico—.

Mercosur

Argentina pertenece al Mercosur, una persona jurídica de derecho internacional integrada por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela como miembros plenos, y Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia y Perú, como Estados asociados. El Mercosur comenzó a funcionar con su propia personalidad jurídica el 15 de diciembre de 1995, fecha de entrada en vigencia del Protocolo de Ouro Preto.

El Mercosur posee facultades legislativas, a través del dictado de Decisiones, Resoluciones y Directivas que son de aplicación obligatoria para los estados miembros (arts. 9, 15 y 20 del Protocolo de Ouro Preto).

Organización territorial

Territorialmente la Argentina está organizada en 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en donde se encuentra la sede del gobierno federal.
A excepción de la provincia de Buenos Aires que divide su territorio en partidos con caracter municipal, las demás lo hacen en departamentos que en general no tienen función administrativa. La organización municipal varía para cada provincia, existiendo gobiernos locales con caracter municipal y otros por delegación del gobierno provincial.

La Constitución Nacional desde 1994 reconoce la autonomía municipal pero da potestad a las provincias para definir su alcance y contenido, por lo que existen municipios autónomos con potestad para sancionar Cartas Orgánicas Municipales y otros que no pueden hacerlo. Existiendo también provincias que no reconocen la autonomía de sus municipios.

Hasta diciembre de 2006, 123 municipios haciendo uso de su autonomía institucional habían dictado su propia carta orgánica. Para más información consultar el artículo sobre municipios autónomos argentinos.

La Ciudad de Buenos Aires está políticamente descentralizada en comunas, cuya organización está prevista para 2007.

Con excepción de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las demás provincias han firmado tratados interprovinciales de integración conformando cuatro regiones para diversos fines:

Los nombres oficiales de cada provincia y de la capital de la república según sus respectivas constituciones son los siguientes:

  1. Ciudad Autónoma de Buenos Aires o Ciudad de Buenos Aires
  2. Provincia de Buenos Aires
  3. Provincia de Catamarca
  4. Provincia del Chaco
  5. Provincia del Chubut
  6. Provincia de Córdoba
  7. Provincia de Corrientes
  8. Provincia de Entre Ríos
  9. Provincia de Formosa
  10. Provincia de Jujuy
  11. Provincia de La Pampa
  12. Provincia de La Rioja
  13. Provincia de Mendoza
  14. Provincia de Misiones
  15. Provincia del Neuquén
  16. Provincia de Río Negro o Provincia del Río Negro
  17. Provincia de Salta
  18. Provincia de San Juan
  19. Provincia de San Luis
  20. Provincia de Santa Cruz
  21. Provincia de Santa Fe
  22. Provincia de Santiago del Estero
  23. Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
  24. Provincia de Tucumán

En el momento llamado de "La Organización Nacional" al firmarse el Acuerdo de San Nicolás y al establecerse la Constitución Argentina, en 1853, se encontraba integrada por catorce provincias y varios «territorios nacionales» administrados directamente por el gobierno central. Durante el siglo XX nueve territorios nacionales fueron elevados a la categoría de provincia. La provincia más reciente es la de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, que fue declarada como tal en el año 1991. Otros territorios nacionales, hoy desaparecidos, nunca llegaron a conformarse en provincia. Para más información ver el artículo provincias de Argentina.

Los ciudadanos extranjeros pueden gozar del derecho a votar en los municipios y en la Ciudad Autonóma de Buenos Aires.

La República Argentina extiende su soberanía sobre el mar adyacente a sus costas y de sus islas así como también sobre el lecho y subsuelo de las áreas marinas, sus recursos vivos y minerales y sobre su espacio aéreo marino.

El estado argentino ejerce su soberanía marítima en distintos grados: el mar territorial (12 millas marinas desde la línea de base costera), zona marítima contigua (24 millas marinas), zona económica exclusiva argentina (200 millas marinas) y la plataforma continental (en proceso de delimitación).

Véase también

Geografía

Regiones geográficas de Argentina
Noroeste argentino
Región Chaqueña
Sierras Pampeanas
Llanura Pampeana
Mesopotamia
Cuyo
Patagonia
Antártida Argentina

El territorio continental argentino está situado entre la cordillera de los Andes, el océano Atlántico sur y el continente antártico. En el país se pueden distinguir tres grandes zonas geográficas claramente diferenciadas:

El clima de Argentina es predominantemente templado con extremos que van desde tropical en el norte a árido y nival montano -en zonas elevadas- y antártico en el extremo sur.

En el norte del país encontramos regiones de vegetación densa, en algunos sectores boscosa y en otros selvática, compuesta por la región chaqueña y los esteros del Iberá; estas zonas de abundante vegetación se mezclan con otras extensas zonas de palmares y pastizales. La región misionera (que parecería una “península” rodeada por ríos al nordeste del país) es una región aparte, siendo una prolongación de las sierras del Brasil, con serranías bajas pero accidentadas, de clima subtropical, muy húmedo y vegetación selvática. El extremo noroeste del país es ocupado por una región de meseta alta llamada Puna o Altiplano.

En el centro del país se encuentra la llanura pampeana, centro de la riqueza agropecuaria argentina; estas se encuentran entre las más fértiles del mundo y pueden dividirse en dos regiones: Pampa Húmeda y Pampa Occidental, esta última tiene un clima más continental y productivamente -en lo agroganadero- es mucho menos importante. En la Pampa Húmeda las Sierras de la Ventana y Tandilia (con un máximo de altura apenas superior a los 1.000 m) son los únicos accidentes geográficos que quiebran la monotonía del paisaje y son los restos de una cordillera muy antigua.

Al sur del país se encuentra la Patagonia, una extensa zona de mesetas y serranías de origen precámbrico, que comprende a las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. La datación humana más antigua es de 12.600 años, en la cueva 3 de Los Toldos, en el cañadón de las manos pintadas de Santa Cruz. El primer europeo en llegar a esta zona fue Fernando de Magallanes y el primero en atravesar la meseta patagónica fue Rodrigo de Isla.

En el noreste y centro-este del país se ubican los ríos más importantes, estos corresponden a la Cuenca del Plata, -la tercera cuenca en extensión del Hemisferio Occidental-, siendo los principales los siguientes cursos fluviales: Paraguay, Bermejo, Colorado, Uruguay y el más largo, el Paraná. Los dos últimos avanzan juntos hasta encontrarse en el estuario del Río de la Plata, tal estuario es el más grande del planeta y afluye en la sección del Océano Atlántico que corresponde al Mar Argentino. La tierra que se encuentra entre ambos ríos es llamada Mesopotamia y es compartida por las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.

La zona del océano Atlántico sobre la plataforma continental es inusualmente ancha y se la denomina Mar Argentino, el cual cuenta con importantes recursos pesqueros e hidrocarburíferos. Las costas que baña el mar varían entre zonas de dunas y acantilados. La alternancia de corrientes frías de la Antártida y cálidas del Brasil permite que la temperatura de las costas no vaya descendiendo uniformemente con el descenso en la latitud, sino que tiene variaciones.

La Argentina es país integrante del Tratado Antártico y reclama soberanía sobre la denominada Antártida Argentina (uno de los 4 departamentos de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), entre los 25° y los 74° de longitud oeste y los 60° de latitud sur, reclamación que data de 1943. El área reclamada se superpone parcialmente con el sector reclamado por Chile (Territorio Chileno Antártico) y es totalmente reclamada por Gran Bretaña (Territorio Antártico Británico).

Ubicación

Ubicado en el sur del continente, conforma junto a Chile, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil lo que se ha dado en llamar el “Cono Sur”.

Limita al norte con Bolivia, frontera fijada sobre la sierra de Cochinoca, los ríos Grande de San Juan, Bermejo, Grande de Tarija, Itaú y Pilcomayo, y el paralelo 22; por el tratado de 1889, por el cual la Argentina cedió su reclamo sobre la provincia de Tarija a cambio de la Puna de Atacama; y con Paraguay, de la cual la separan los ríos Pilcomayo, Paraguay y Paraná según un tratado y un laudo (laudo Hayes), ambos de 1876.

Limita al este con Brasil (ríos Iguazú, San Antonio, Pepirí Guazú y Uruguay), frontera fijada en 1895 por el laudo Cleveland y con Uruguay, cruzando el río del mismo nombre y el de la Plata, fronteras regladas por tratados de 1961 y 1973.

Limita al oeste con Chile, cuya frontera común está constituida mayormente por la cordillera de los Andes, demarcada de acuerdo a los tratados de 1881, 1899 y 1995, y los laudos Británicos de 1902 (Andes patagónicos) y 1977 (canal del Beagle) y Papal de 1980 (canal del Beagle), éste último ratificado por referendo en 1984. El extremo sur de la Argentina llega hasta el pasaje de Drake, el cual vincula los océanos Atlántico y Pacífico.

La Argentina se extiende por más de 33º de latitud entre su extremo norte, la confluencia de los ríos Grande de San Juan y Mojinete, en la Provincia de Jujuy a 21°46'S, 66°13'O; y el punto más austral del territorio continental argentino, el cabo San Pío, en la isla Grande de Tierra del Fuego, a 55º03' S, 66°31'O. A su vez, se extiende de este a oeste por 20º de longitud, desde la localidad de Bernardo de Irigoyen, en la provincia de Misiones, a 26°15'S, 53°38'O y el cordón Mariano Moreno de los Andes patagónicos en la provincia de Santa Cruz, a 49°33'S, 73°34'O.

Relieve

Las características generales de la geografía de la Argentina son la presencia de montañas en el oeste y de llanos en el este, configurando una planimetría que disminuye en altitud de oeste a este.

El extremo oeste está conformado por la cordillera principal del sistema andino, dónde se encuentran las más grandes alturas del continente, entre ellas, el cerro Aconcagua (6.959 msnm) en Mendoza, el monte Pissis (6.882 msnm) en La Rioja, el nevado Ojos del Salado (6.864 msnm), en Catamarca, el cerro Bonete Chico (6.850 msnm) en La Rioja, el cerro Tupungato (6.800 msnm) en Mendoza, el cerro Mercedario (6.770 msnm) en San Juan, entre otros.

El tramo patagónico de los Andes, que nace en Neuquén, es notoriamente más bajo que el sector norte: el volcán Lanín (3.776 msnm) en Neuquén, el monte Tronador (3.478 msnm) en Río Negro, y el monte Fitz Roy o Chaltén (3.405 msnm) en Santa Cruz, son sus mayores alturas.

Inmediatamente al este de la cadena principal se encuentran una serie de cordilleras o sierras que, teniendo orígenes distintos o idénticos a la cordillera de los Andes en sí misma, forman con ésta parte del sistema andino. Un primer grupo de éstas, son aquellas cordilleras que corren paralelas a la cordillera principal en su parte más elevada: Sierra de la Punilla (cerro Silvo, 4.486 msnm) en San Juan, Sierra del Tontal (cerro Pircas 4.366 msnm) en San Juan, Sierra de Uspallata (cerro Pelado 3.452 msnm) en Mendoza, Cordón del Plata (cerro Blanco 5.490 msnm) en Mendoza, a los que se puede agregar la Cordillera del Viento (volcán Domuyo 4.709 msnm) en el norte de Neuquén.

Las Sierras Subandinas, en el norte, son una serie de sierras escalonadas que conforman valles muy poblados; en estas sierras se encuentran el Nevado de Cachi (6.380 msnm), el Nevado de Chañi (6.200 msnm), el Nevado de Palermo (6.172 msnm) y el Nevado Queva (6.130 msnm), todos en Salta y Jujuy.

Más espaciadas, al sur de las sierras subandinas y al este de las paralelas a la cordillera principal, se encuentras varias sierras y cordilleras separadas por llanuras. Ellas son la Sierra del Aconquija (Nevado del Quemado, 5.450 msnm) en Tucumán y Catamarca, la Sierra de Fiambalá (cerro Morado, 4.920 msnm) en Catamarca, la Sierra de Ambato (4.407 msnm) en Catamarca, la Sierra de Famatina (cerro General Belgrano, 6.201 msnm) en La Rioja, la Sierra de Velasco (cerro El Mela, 4.257 msnm) en La Rioja, la Sierra de Valle Fértil (cerro Tres Mojones, 2.537 msnm) en San Juan, la Sierra Pie de Palo (mogote Corralitos, 3.162 msnm) en San Juan, las Sierras de Córdoba (cerro Champaquí, 2.790 msnm) en Córdoba, la Sierra de San Luis (cerro Agua Hedionda, 2.150 msnm) en San Luis, y la Sierra del Nevado (cerro Nevado, 3.810 msnm) en Mendoza.

La meseta patagónica es un conjunto de altiplanos y llanuras elevadas y áridas intrincada con escarpadas sierras, enclavada entre los Andes patagónicos y el océano Atlántico, donde cae abruptamente en altos acantilados que dan al Mar Argentino. Esta altiplanicie está salpicada por esporádicas sierras bajas y pequeñas y cerros aislados (cerro Anecón Grande, 2.010 msnm en Río Negro, cerro Calfuquir, 1.885 m en Chubut, cerro Cojudo Blanco, 1.335 msnm en Santa Cruz). En la Patagonia Argentina se encuentra la depresión más profunda de toda América: La laguna del Carbón a 105 metros bajo el nivel del mar.

En la Mesopotamia oriental, sobre las estribaciones del escudo de Brasilia, el relieve se presenta como sierras bajas en la provincia de Misiones (Sierra de Misiones o del Imán, 975 msnm), que hacia el sur, en las provincias de Corrientes y Entre Ríos, se transformaran en cuchillas o lomadas de origen sedimentario más bajas aún, que constituyen una topografía ondulante (Piedra, 138 msnm en Corrientes).

La gran llanura Chaco-Pampeana constituye el ambiente geográfico emblemático de la Argentina. Constituyen llanuras con pocas ondulaciones (con excepción de sierras aisladas en el sur de la Pampa), subtropical al norte (Chaco) y templada al sur (Pampa). La pendiente, suave, de dirección noroeste - sudeste, es prácticamente imperceptible, por lo que los ríos surcan la llanura son sinuosos, formando esteros y pantanos en terrenos donde la pendiente casi se anula: río Teuco en Salta, ríos Salado y Dulce en Santiago del Estero, Formosa, esteros del Iberá en Corrientes, sur de Córdoba, sudeste de Buenos Aires. La monotonía del paisaje sólo se quiebra con la presencia de algunos sistemas serranos: el Sistema de Tandilia (sierra de La Juanita, 524 msnm), el Sistema de Ventania (cerro Tres Picos, 1.238 msnm) en Buenos Aires, la Sierra de Lihuel Calel (500 msnm) y la Sierra de Choique Mahuida (cerro Ojo de Agua, 297 msnm) en La Pampa.

 Enclaves y exclaves

La isla Martín García es un exclave argentino cercano a la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay, un kilómetro dentro de aguas uruguayas, a una distancia aproximada de 3,5 kilómetros de la costa de éste país, cerca de la pequeña ciudad de Martín Chico. El Tratado del Río de la Plata, firmado por Argentina y Uruguay en 1973, reafirmó la jurisdicción argentina sobre la isla, terminando con una disputa de un siglo entre ambos países. Debido a la sedimentación aluvional, se formó una isla frente a la costa norte de Martín García, esta isla llamada inicialmente por Argentina como Punta Bauzá y por Uruguay como Timoteo Dominguez, fue objeto de disputa entre ambos países. Con la firma del Tratado del Río de la Plata, Argentina reconoció la soberanía uruguaya sobre la isla que posteriormente quedó unida a Martín García, constituyendo una frontera seca.

De acuerdo a los tratados firmados con la República del Paraguay, se convino que las islas en los ríos Paraná y Paraguay (excepto Yaciretá y Cerrito) sean adjudicadas al país del que se hallen más cerca sus costas, siendo las aguas divididas por el canal principal del río, tras la demarcación de las islas en 1980 han quedado enclaves de uno y otro país en las aguas del otro, tanto en el río Paraná como en el río Paraguay. Pertenecen a la República Argentina dentro de la Provincia de Corrientes las islas de: Apipé Grande, Entre Ríos, el grupo Caa Verá, las islas Verdes y las dos islas de Costa Larga. Todas ellas situadas en el río Paraná en aguas paraguayas.

Por la firma del Tratado del Río Uruguay que fijó el límite en este río entre Argentina y Uruguay, se definió que al sur de Salto Grande el límite pasase por el canal más profundo, separando también las islas. Pese a eso las islas Filomena Grande, Filomena Chica, Palma Chica y Bassi, se acordó que pertenezcan a Uruguay por tener población de ese orígen, aunque las aguas que las rodean pertenezcan a la República Argentina. De esta manera las 4 islas constituyen enclaves de Uruguay en aguas argentinas. Recursos naturales

Economía

La economía argentina posterior a 1930 experimentó marcadas oscilaciones, pero es a partir de 1975 que se registra una clara decadencia [1], relacionada con las políticas neoliberales impuestas por la dictadura militar que abrieron un sostenido proceso de desindustrialización y un aumento exponencial de la deuda externa, que se elevó de 7.875 millones de dólares al finalizar 1975, a 45.087 millones de dólares en 1983 [2].

Durante la década del ochenta, considerada como la década perdida para América Latina, la Argentina creció a tasas magras. Sin embargo en 1983, el país seguía sosteniendo indicadores aceptables ya que la tasa de desempleo apenas rozaba el 4 por ciento de la población económicamente activa, menos del 10 por ciento de la sociedad estaba bajo la línea de la pobreza y no existían indigentes [3].

Las altas tasas de inflación que caracterizaron a la economía argentina desde la Segunda Guerra Mundial hicieron eclosión con los procesos hiperinflacionarios de 1989 y 1990, durante los cuales la pobreza se elevó momentáneamente hasta un inédito nivel del 48% de la población [4].

En los años noventa se realizaron profundas y drásticas reformas económicas con el fin esencial de reformar el Estado, privatizar las empresas y servicios públicos y abrir la economía. El eje de la reforma económica fue la Ley de Convertibilidad sancionada en 1991 congelando el valor de un peso en un dólar. El plan, que tenía como objetivo inmediato detener la inflación, fue exitoso durante varios años.

En 1995, la economía local se vio afectada negativamente por el llamado Efecto Tequila, que provocó un aumento inédito de la desocupación hasta un 18,4% y revirtió la tendencia descendente del índice de pobreza, que entre 1991 y 1994 había llegado al 19,7 por ciento. A excepción de ese año, el país creció fuertemente hasta mediados de 1998.

A fines de este año, comenzó un prolongado ciclo de recesión, debido en parte el agotamiento de la paridad del peso y el dólar, que tuvo su punto culminante en diciembre de 2001, luego de una corrida bancaria que desestabilizó al sistema financiero. El gobierno intentó controlar la situación decretando una restricción a la extracción del dinero depositado en los bancos, medida conocida como el corralito. Esta situación de inestabilidad económica desembocó en una insurrección popular que causó la renuncia del presidente.

En 2002, se practicó una importante devaluación de la moneda luego del default de la deuda externa (pública y privada) que superó el monto del producto bruto interno de ese año. Además la pobreza alcanzó al 57,5% de la población, la indigencia al 27,5% y la desocupación al 21,5% todos niveles récord [5].

A fines de 2002 se detuvo la recesión y desde 2003, el país registró una fase de crecimiento económico con tasas del 9%, en parte debido a una política económica de dólar alto destinada a favorecer la sustitución de importaciones, que ha incrementado la competitividad de la industria argentina. En 2005 la economía creció un 9,2% [6], y los indicadores sociales han experimentado una notoria mejoría. Las exportaciones totalizaron los 40.013 millones de dólares [7]. El producto bruto interno en valor nominal ascendió a 181.258 millones de dólares y el PBI per cápita nominal a 4.697 dólares [8]. En la actualidad, la Argentina es la tercera potencia en materia económica de América Latina, superada por Brasil y México. El PBI per cápita medido en paridad de poder adquisitivo y expresado en dólares internacionales, es el más alto de la región.

En 2005, luego de una larga renegociación de la deuda externa, el país volvió a cumplir con sus compromisos externos. La deuda tanto pública como privada, en el primer trimestre de 2006 alcanzó los 104.364 millones de dólares (57% del PBI nominal) [9], según datos del Ministerio de Economía.

Por otra parte, se presentó un preocupante aumento de la tasa de inflación, que ha sido establecido como una de los principales desafíos de la política económica actual. En 2005, la inflación registró una tasa del 12,3%, una de las más altas de América Latina.

En 2006, se estima que la economía se expandió un 8% [10]. La inflación acumulada llegó a un 9,8% [11], de modo tal que se ubicó sorpresivamente en un dígito y por debajo del 12,3% como sostuvieron las proyecciones del FMI [12].

Argentina además forma parte del bloque regional conocido como Mercosur. Las relaciones entre este país y Brasil (los socios más grandes) se encuentran inmersas en una moderada crisis por razones económicas y políticas. Luego de años de superávit comercial en favor de la Argentina, la balanza comercial entre ambos países ha vuelto a inclinarse hacia Brasil, un déficit que pone a varios sectores económicos bajo amenaza.

Recientemente, los gobiernos de Argentina y Brasil firmaron una serie de acuerdos bilaterales, entre los que se encuentra la cláusula de adaptación competitiva y los acuerdos referidos a los intercambios comerciales del sector automotriz. El propósito de ambos acuerdos es reducir las asimetrías presentes en el bloque.

 Sector agro-ganadero

La producción de alimentos agropecuarios es, tradicionalmente, uno de los puntales de la economía argentina. La soja es el primer producto de exportación argentino alcanzando del 24% del total. Le siguen en importancia el maíz y el trigo, entre los cereales, que representan el 8% de las exportaciones totales, y los productos bovinos con un 7% y una calidad reconocida internacionalmente [13].

Adicionalmente resulta de cierta importancia la producción de frutas y hortalizas, que contribuye con un 3% de las exportaciones y tiene importantes centros de producción en los valles patagónicos dedicados a la manzana y la pera, en la región Noroeste productora de azúcar, cítricos y tabaco, en esta región está comenzando a destacarse la ganadería, sector que fue desplazado de la pampa húmeda por la imposición de la soja y otros comoditis, en la Mesopotamia productora también de cítricos y en Cuyo, donde a su vez se destaca una considerable producción agro-industrial del olivo, la uva y sobre todo de vino siendo el primer productor de vinos de América Latina y el quinto productor del mundo con 16 millones de hectolitros por año[14].

Petróleo, minería, bosques, pesca

El segundo producto de exportación argentino es el petróleo, el gas natural y los productos petroquímicos, responsables de un 20% del total. Los principales yacimientos se encuentran en Patagonia, Cuyo y el Noroeste; la provincia de Neuquén concentra cerca de la mitad de toda la producción de hidrocarburos. Una red de oleoductos y gasoductos transporta los productos a Bahía Blanca, donde se encuentra el principal polo petroquímico y a la conurbación industrial que se extiende entre Rosario y La Plata y que tiene como núcleo principal el Gran Buenos Aires.

Históricamente la minería argentina ha sido escasa, pero la misma se ha activado en la última década, fundamentalmente sobre minerales metalíferos: oro, plata, zinc, manganeso, uranio, cobre, y azufre. Los recursos mineros se concentran en las provincias cordilleranas a lo largo de 4.500 km. Las exportaciones argentinas de minerales pasaron de 200 millones de dólares en 1996 a 1.200 millones en 2004, algo más del 3% del total [15].

El mar argentino está ubicado sobre una extensa plataforma submarina, muy rica en recursos pesqueros, que alcanza un ancho de 550 km a los 52º de latitud Sur y una superficie aproximada de 1.980.000 km cuadrados. Sin embargo la pesca ha sido una producción marginal, y debido a la crisis poblacional de la merluza, provocada por la excesiva pesca durante los 1990, principal producto pesquero argentino, la participación del sector en las exportaciones totales se ha reducido de un 3% a un 2%.

En sentido contrario, la producción forestal y maderera, principalmente pinos y eucaliptos, se ha venido expandiendo, con centro en las provincias mesopotámicas, superando el 2% del total exportado.

 

Industria manufacturera y construcción

La industria manufacturera argentina es el sector que más valor aporta al PBI, con un 23% del total (2005) [16]. El sector industrial manufacturero también es uno de los sectores principales de generación de empleo (junto con el comercio y el sector público), con 12% según el Censo de 2001, aunque es probable que actualmente ese porcentaje haya aumentado y la industria sea el mayor generador de empleo directo del país. Por su parte la industria de la construcción aporta el 5% del PBI (2005) y ha sido la principal impulsora de la recuperación del empleo después de 2002.

A partir de 2003 la industria ha tenido un proceso de revitalización competitiva, movido principalmente por la política económica de dólar alto. Aunque la actividad industrial está mayormente orientada a sustituir importaciones, la industria automotriz aporta el 7% de las exportaciones, mientras que el sector siderúrgico aporta el 3% del total. Otros sectores industriales importantes son el textil y calzado, alimentario, químico, papelero, maderero y cementero. En el caso particular del sector industrial alimentario, en los últimos años se han desarrollado, en muchas provincias, economías de tipo agro-industrial, mediante la creación de industrias de procesado y envasado, sobre todo de productos frutículas, hortícolas, lácteos, vitivinícolas y cárnicos.

El Gran Buenos Aires es aún el área industrial más importante del país, donde se concentra la mayor parte de la actividad fabril de la Argentina. Otros centros industriales importantes existen en Córdoba, Rosario, Tucumán y Mendoza, San Luis y Tierra del Fuego, muchos de ellos fomentados para descentralizar la industria.I

Industria Naval

Tuvo grandes astilleros desde antes de la creacion del pais, sufio un retroceso en los 90 al ser privatizados y en la actualidad se estan recuperando.

 Turismo

El extenso territorio de la República Argentina está dotado de grandes atractivos turísticos. La famosa industria sin chimeneas volvió a funcionar en la Argentina, en parte debido a que el nuevo equilibrio monetario tras la devaluación de 2002 favoreció el arribo de un aluvión de turistas extranjeros, haciendo al país más accesible que en la década de los 90´. Al encarecerse los costos para viajar al exterior, muchos argentinos también se volcaron al turismo nacional. El repunte del sector es muy notorio: los ingresos por turismo receptivo ocupan el tercer lugar en el ranking de entrada de divisas por exportaciones. En 2004, el sector representó el 7,2 % del PBI. Los extranjeros ven a la Argentina —pese a la crisis de 2001— como una zona sin conflictos armados, terrorismo o crisis sanitarias. Según cifras oficiales [17], en 2005 el país recibió a más de 3.700.000 turistas extranjeros. Esto significó unos 3.100 millones de dólares de ingreso de divisas. Para 2006, se estima que éstas alcancen los 3.500 millones de dólares y visiten el país unos 4.200.000 extranjeros. La Argentina es el segundo país más visitado de Sudamérica (detrás de Brasil) y el quinto más visitado del continente americano. Los turistas foráneos provienen principalmente de Brasil, Chile, Perú, Colombia, México, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Venezuela y Paraguay y los europeos de España, Italia, Francia, Alemania, Inglaterra y Suiza.

Buenos Aires se destaca como el centro favorito de los turistas extranjeros. Son atraídos por una ciudad vertiginosa, populosa, cosmopolita y con amplia infraestructura. Entre otros muchos factores, el tango es uno de los motivos para la visita no sólo a la capital argentina, sino también al resto del país. La característica noche porteña sorprende al recién llegado por la gran cantidad de oferta cultural, gastronómica y de entretenimiento. También se hacen recorridos temáticos con personajes típicos de la ciudad y reconocidos internacionalmente como Carlos Gardel, Eva Perón o Jorge Luis Borges.

Las Cataratas del Iguazú están ubicadas en la provincia de Misiones. En 1984 fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. La impresionante belleza paisajística de la escenografía, así como la variada y abundante vida animal y el interés botánico que encierran, han convertido a este paraje en uno de los centros turísticos más importantes y bellos del mundo.

El Tren de las Nubes es uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo. Parte desde la provincia de Salta, cruza una quebrada pasando por Santa Rosa de Tastil —considerada como uno de los principales centros urbanos prehispánicos de Sudamérica— donde se hallan impresionantes ruinas arqueológicas. Colgado de vertiginosas montañas, marcha entre nubes para cruzar la Cordillera de los Andes. Atraviesa puentes, zigzags y rulos.

Los glaciares son una de las principales atracciones de la Patagonia Argentina. El más conocido es el Glaciar Perito Moreno, cuya accesibilidad y característica ruptura periódica le otorgan un singular atractivo. Se expande sobre las aguas del Brazo Sur del Lago Argentino, con un frente de 5 km y una altura por sobre el nivel del lago, de entre los 70 y 60 metros. Esta majestuosa pared de hielo cubre una extensión de 230 kilómetros cuadrados. El área de hielos continentales y glaciares es un tesoro natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981.

Otras zonas turísticas de importancia son: Mar del Plata y la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires (sobre todo para los turistas argentinos en la época estival); las Sierras de Córdoba y Bariloche.

Urbanización

En 1869, Argentina tiene al 11% de su población en aglomeraciones de más de 100.000 habitantes, concentración cinco veces superior al promedio mundial, similar al de Estados Unidos y aproximadamente el doble de la concentración de la población europea[18]. En 1914, la población urbana supera por primera vez a la rural. Entre los factores principales del rápido crecimiento en las zonas urbanas, es el de la inmigración principalmente europea hacia los centros urbanos. En particular, hacia Buenos Aires, Córdoba y Rosario.[19]

En 1960 quince ciudades tienen una población que supera a los 100.000 habitantes, representando estas ciudades el 71 por ciento de la población urbana. Entre estas ciudades se destaca Buenos Aires (única ciudad que superaba los 100.000 habitantes ya en 1869) que es uno de mejores ejemplos de primacía en la urbanización en el mundo.[20] Las zonas urbanas de Argentina representan al 59% de la población, al igual que en Estados Unidos, ligeramente superior a Oceanía (53%) y por debajo de Inglaterra, país que lideró el porcentaje de conglomeraciones urbanas desde los inicios del siglo XIX, con 69 por ciento[21].

En 1970, Argentina alcanza al 78,5 por ciento en su índice de urbanización y en 1975 supera el 80 por ciento al alcanzar los 80,7 por ciento. En 1990, la población en zonas urbanas alcanza el 86,9 por ciento siendo un factor importante desde los años 50, al igual que en toda América latina, el flujo de inmigración interna de zonas rurales hacia zonas urbanas debido a condiciones económicas y sociales desfavorables [22]

En 2001, la urbanización del país alcanza al 89,3 por ciento de la población total. [23]

 Ciencia y tecnologia

La Argentina ha construído satélites, ofrece su propio modelo de central nuclear compacta de cuarta generación y provee de pequeños reactores nucleares a diversos países gracias a su empresa pública INVAP. En temas como la informática, la nanotecnología y la biotecnología se desarrollan programas bien estructurados que tienden a concentrar esfuerzos y dar sentido a las capacidades que se desarrollan. También construye helicópteros, maquinarias agrícolas, produce el ciclo completo de energía nuclear, tiene un misil anti-buque en fase final.

El principal organismo de investigación científica en la Argentina es el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Se trata de una institución estatal, dependiente del gobierno nacional, en el ámbito de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. El CONICET cuenta con una Carrera de Investigador y está organizado en Institutos, que gozan de autonomía temática y científica y en el 2006 congrega a un conjunto de casi 10.000 personas dedicadas a la investigación científica y tecnológica.

Entre algunos de los mas eminentes avances en materia de desarrollo armamentístico se cuenta el misil AS-25K, uno de los últimos desarrollos de CITEFA, (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las FFAA) y se presentará en versiones aire-mar y aire-superficie.

Los principales problemas que afrontan la ciencia y la tecnología en el país son: baja inversión en ellas con respecto al nivel internacional, fuga de cerebros debida a que los profesionales encuentran mejores oportunidades laborales en el exterior; y políticas de innovación incipientes y desarticuladas.

Véase también: CITEFA, CONICET, INVAP, INTI, y Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria

Transporte

Las rutas argentinas cuentan con 37.740 kilómetros y 600.000 kilómetros de carreteras municipales y la capital, Buenos Aires, se encuentra interconectada con las principales ciudades y regiones del país. Se estima en 6,2 millones el número de vehículos que forman el parque automotor argentino, distribuido en 4,9 millones de automóviles, 1,3 millón de vehículos de carga y 40 mil para transporte de pasajeros.

El sistema ferroviario fue privatizado a comienzos de la década del '90, comprendiendo tanto el transporte de carga como el traslado urbano de pasajeros. Cuenta con alrededor de 35.753 kilómetros operativos (en el 2005) de líneas férreas (en total existen unos 40.245 kilómetros de ferrovías, pero muchos tramos han quedado abandonados en las etapas: 1963, 1977, y la década del '90).

 

Argentina cuenta con alrededor de 3.000 km de vías navegables. La red de hidrovías, compuesta por los ríos de La Plata, Paraná, Paraguay y Uruguay. Los principales puertos fluviales son los de Zárate y Campana. La mayoría de los productos importados por la Argentina llega al país por vía marítima. Los principales puertos son los de: Buenos Aires, La Plata-Ensenada, Bahía Blanca, Mar del Plata, Quequén-Necochea, Comodoro Rivadavia, Puerto Deseado, Puerto Madryn y Ushuaia. El puerto de Buenos Aires es el primero en importancia, siendo responsable por una cuota considerable del intercambio comercial argentino.

El Aeropuerto Internacional de Ezeiza, a unos 35 km del centro de Buenos Aires, es el más grande del país y dispone de instalaciones para manejo y almacenaje de carga. La compañía Aerolíneas Argentinas, privatizada en 1990, realiza vuelos nacionales e internacionales. Existen, también, diversas líneas aéreas domésticas. Las principales compañías aéreas internacionales utilizan Buenos Aires como destino o escala en sus rutas [24]

Telecomunicaciones

El servicio de comunicaciones telefónicas fue privatizado en 1990 bajo el gobierno de Carlos Menem. Hay 8,3 millones de líneas telefónicas instaladas, en una proporción de 23 líneas para cada grupo de 100 habitantes. La telefonía móvil abarca al 75% de la población (28,5 millones de personas) [25]. Este número elevado se debe en parte a que personas de bajo nivel adquisitivo pudieron en los últimos años acceder a los planes de pago. El servicio postal, que cubre todo el país, es de propiedad mixta (privada y estatal). El principal exponente del sector es el Correo Argentino. Circulan en la Argentina más de 200 diarios, siendo los principales publicados en Buenos Aires: Clarín (el de mayor circulación) y La Nación. Hay casi 1500 estaciones de radio, de las cuales 260 son AMs, aproximadamente 1150 son FMs. Las principales señales televisivas que transmiten desde Buenos Aires son: Canal 13, América TV, Telefe, Canal 9 y Canal 7, siendo este último de propiedad estatal y el único de alcance totalmente nacional. Asimismo Argentina se destaca por la gran cantidad de canales de televisión por cable. Según datos de 2001, la gran mayoría de los hogares posee televisión y el 54% cuenta con TV por cable, la penetración más alta de América Latina. A fines de 2002, Argentina contaba con 3,8 millones de computadoras. En 2005 la disponibilidad de internet alcanzó al 26,3% [26] de la población con más de 10 millones de usuarios y las conexiones por banda ancha en 2006 llegaron a 1.043.289 (penetración sobre el 2,7% de la población) [27], siendo una de las tasas más altas de la región.

 Población

Demografía

La población de la República Argentina censada en 2001 por el INDEC ascendía a 37.282.970 habitantes (el 0,59% de la población mundial). La estimación de población para junio de 2006, según este organismo asciende a 38.970.611 habitantes, siendo la densidad media de población en el conjunto de la República de 14 hab/km² (sin considerar la superficie reclamada de la Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur)

Argentina es a menudo descrita como un país macrocefálico, debido a la influencia casi omnipotente de su capital, Buenos Aires, en todos los aspectos de la vida de este país, a diferencia de otros países de América Latina como Brasil, Colombia, Ecuador o Bolivia, donde hay varias ciudades importantes o donde la capital es relativamente pequeña y debe competir con otras ciudades.

Con sus doce millones de habitantes, el Aglomerado Gran Buenos Aires es el principal centro urbano del país ya que concentra un tercio de la población nacional y el 40% del PBI argentino. En un distante segundo lugar se encuentra Córdoba, ciudad del centro del país, con 1,3 millones de habitantes.

Las aglomeraciones más importantes del país, de acuerdo a los datos del 2001 son:

  1. Buenos Aires (12.046.799 hab.), centro político, económico y cultural del país. Por su puerto se realiza el grueso del intercambio comercial de la Argentina con el resto del mundo;
  2. Córdoba (1.368.301 hab.), llamada la Docta por su prestigiosa y antigua universidad. Centro industrial;
  3. Rosario (1.161.188 hab.), puerto fluvial a orillas del río Paraná;
  4. Mendoza (848.660 hab.), en el oeste del país, núcleo de una gran región vitivinícola;
  5. San Miguel de Tucumán (738.479 hab.), principal urbe del norte argentino y ciudad donde se declaró la Independencia (1816).

La tasa de pobreza en el primer semestre de 2006 representa al 31,4% de la población y la de indigencia al 11,2% [28]. El desempleo en el tercer trimestre de 2006 se halla en un 10,2% (incluyendo a beneficiarios de planes sociales como “empleados”) o 12,1% (excluyendo a beneficiarios de planes sociales como “empleados”). El subempleo, en tanto, se encuentra en un 11,1% [29]. La tasa de mortalidad infantil se sitúa en el 13,3 por mil (2005) [30].

Pese a estas cifras, desde hace varios años y de forma consecutiva, Argentina viene liderando el Índice de Desarrollo Humano en América Latina. Este índice elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) la consolida en el año 2006, una vez más, como el país con mejor calidad de vida de la región con un índice de 0,863. A nivel mundial se sitúa en el puesto 36 dentro de los 177 países que participan en el ranking, y dentro de los 63 países catalogados según el indicador como de “alto desarrollo humano”.

Debido al colapso económico de 2001, miles de argentinos emigraron en busca de mejores perspectivas económicas; la mayoría partió rumbo a Europa, sobre todo a España e Italia y también hacia Los Ángeles y Miami (Estados Unidos) y Brasil . Emigraciones semejantes habían tenido lugar en distintos períodos (sobre todo entre 1976 y 1983), debido a las reiteradas crisis económicas y políticas. Según los resultados que el INDEC obtuvo del último censo de 2001, el saldo migratorio fue negativo en el quinquenio 1995-2000 y lo mismo estimó para el quinquenio 2000-2005 revirtiendo así el histórico saldo positivo del país [31].

Véase también: Censo de Argentina

Composición étnica

La actual población argentina es el resultado de la descendencia directa de distintas oleadas de inmigrantes, principalmente de Europa y también del mestizaje de estos con una base indígena originaria desde la conquista española.

Los aborígenes que constituyeron la base del mestizaje en la época colonial estaban divididos en tres grandes grupos: los pertenecientes al grupo de la civilización andina, principalmente aymaras, diaguitas, sanavirones y comechingones; los pertenecientes a grupo chaco-mesopotámico, principalmente la civilización guaraní y el pueblo wichi; y los pueblos de cazadores-recolectores del sur, principalmente los pueblos ranquel, tehuelche y mapuche..

Las distintas corrientes migratorias fueron:

En el período colonial:

A partir del siglo XIX:

Para tener una idea del impacto de la inmigración en la demografía argentina, hay que señalar que entre 1830 y 1950, el país recibió alrededor de 6,5 millones de inmigrantes europeos — la inmigración neta fue cercana a los 4 millones de europeos [32]—, y se constituyó como el tercer país receptor en América (después de Estados Unidos y Canadá). El primer Censo nacional de 1869 arrojó un total de 1.737.000 habitantes. En 1960 el país tenía ya un poco más de 20 millones, es decir que en 90 años había multiplicado su población inicial por 10 [33].

Luego de la Segunda Guerra Mundial la gran inmigración transoceánica se redujo considerablemente, pero los niveles históricos de la inmigración proveniente de los países limítrofes se mantienen en la actualidad.

Regionalmente, la composición étnica de la población varía relativamente:

En relación a los grupos aborígenes, en el área chaqueña habitan comunidades de tobas, pilagás, wichis, chorotes, mocovíes, chanés, chulupíes y guaraníes de los grupos chiringuanos y tapieté. En las zonas andinas de la región noroeste de país habitan diferentes pueblos englobados en la denominación de kollas, además de diaguita calchaquíes y los huarpes en Cuyo. los tonocotés habitan en Santiago del Estero. Las regiones patagónicas y pampeanas son los ámbitos en que se encuentran las comunidades de los mapuches, rankulches y tehuelches. En Tierra del Fuego existen descendientes de los onas. La provincia de Misiones cuenta con comunidades Mbyá Guaraníes.

Se está produciendo un proceso de renacimiento de la identidad de pueblos aborígenes considerados extintos, pero que han conservado algunas de sus características raciales a pesar de estar mestizados, entre ellos, los charrúas en Entre Ríos y los comechingones en Córdoba.

Por medio de la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 [34] basada en el Censo Nacional de Población 2001 del INDEC se contabilizaron 402.921 indígenas que habitan el país, según resultados provisionales. Esto corresponde alrededor del 1% de la población total. Las personas censadas se reconocen pertenecientes o descendientes de la primera generación de algún pueblo indígena. Además, el organismo sostiene que, según los resultados, un 2,8% de los hogares argentinos tiene al menos un integrante que se reconoce perteneciente a un pueblo indígena.

A partir la década de 1930 emigrantes internos provenientes de las provincias norteñas y de las zonas rurales comenzaron a desplazarse hacia los principales centros urbanos del país —especialmente el Gran Buenos Aires— en busca de una mejor situación económica. A partir de la década de 1940 emigrantes provenientes de los países fronterizos, principalmente Paraguay, comenzaron a desplazarse hacia los centros urbanos argentinos.

Según el censo de 2001 las comunidades extranjeras más numerosas son la paraguaya, boliviana, italiana y chilena respectivamente. La Argentina cuenta también con importantes comunidades judía y musulmana.

Véase también: Inmigración en Argentina, Indígenas de Argentina, y Población negra en Argentina

Idioma

El castellano es el único idioma oficial a nivel nacional; la provincia de Corrientes declaró en 2004 la cooficialidad del guaraní para la enseñanza y los actos de gobierno, aunque la misma no se encuentra reglamentada.

La amplitud del país, la existencia de distintos sustratos lingüísticos producidos por la variedad de lenguas amerindias y las diferentes aportaciones de las lenguas vernáculas de los inmigrantes europeos de finales del siglo XIX y comienzos del XX han dado lugar a varias modalidades dialectales diferentes. La que se reconoce como típicamente argentina fuera del país es el español rioplatense, fuertemente influido por el italiano, que presenta la particularidad de ser voseante aún en los registros más formales de la lengua. El rioplatense es el dialecto de prestigio en toda el área nacional y su influencia ha determinado que zonas históricamente no sometidas a las mismas circunstancias (como la región patagónica) lo adopten, a rasgos generales, para el uso cotidiano. Algunos lingüistas consideran al rioplatense como una variedad fonética y no como un dialecto. En el noroeste del país, por un lado y el noreste por otro lado, la influencia del quechua y del guaraní, respectivamente, ha dado origen a dialectos muy distintos, que a su vez presentan variaciones subdialectales regionales. El influjo del español chileno es perceptible en la fonología de la región de Cuyo, aunque el léxico y la gramática se han visto menos afectados. En el altiplano andino, el español andino es el dialecto de referencia. La provincia de Córdoba y en especial la capital provincial, poseen un dialecto peculiar, fuertemente influido por el quechua y según algunos autores, por el sustrato comechingón precedente; la curva de la entonación —caracterizada por el alargamiento de la vocal que precede a la sílaba acentuada, seguida de una breve interrupción de la fonación y un acento secundario— y las peculiaridades fonológicas y gramaticales son distintivas aún a primera vista.

El idioma guaraní (avañe'ë) cuenta con hablantes en las provincias nororientales del Chaco, Formosa, Misiones y especialmente Corrientes. El idioma quechua cuenta con gran cantidad de hablantes en la provincia de Santiago del Estero donde es denominado quichua, y también en la provincia de Jujuy, en una variedad de este idioma más similar a la que se habla en Bolivia.

En la periferia de las grandes aglomeraciones urbanas, producto de constantes migraciones del noreste argentino, de Paraguay, Bolivia y Perú, hay hablantes del guaraní, quechua y aimara.

También es de destacar la utilización de diversos dialectos fronterizos, utilizados por las poblaciones cercanas a los países limístrofes, siendo el más conocido, seguramente, el dialecto conocido por el neologismo portuñol, que es la hibridación del castellano de Argentina con el portugués de Brasil hablada por por un significativo número de personas pertenecientes a las poblaciones fronterizas de ambos países.

Religión

En Argentina existe una amplia libertad de cultos garantizada en el art. 15 de la Constitución Nacional, aunque el Estado reconoce un carácter preeminente a la Iglesia Católica que cuenta con un estatus jurídico diferenciado respecto al del resto de iglesias y confesiones: según la constitución argentina (art. 2), el Estado Nacional debe sostenerla y según el Código Civil, es jurídicamente asimilable a un ente de derecho público no estatal. Este régimen diferenciado, sin embargo, no implica elevar al catolicismo al estatus de religión oficial de la República, tal cual lo expresara la Corte Suprema de Justicia de la Nación, al establecer en el fallo "Villacampa" que el culto católico apostólico romano no reviste el carácter de religión oficial del Estado[35]. El Vaticano y Argentina tienen firmado un concordato que regula las relaciones entre el Estado y la Iglesia Católica. Según estudios [36] [37] encargados por la Conferencia Episcopal Argentina, un 88% de los argentinos han sido bautizados como católicos, de los cuales el 18,5% son practicantes, pero el 35% no concurre a la iglesia.

Como en otras partes de América Latina la religión católica en Argentina ha desarrollado fuertes creencias alrededor de la figura de la virgen, en especial sus llamadas advocaciones, como en el caso de la Virgen de Luján [38] en la Provincia de Buenos Aires, la Virgen de Itatí [39] en Corrientes y la Virgen del Valle [40] en Catamarca.

Los grupos evangélicos han tenido un gran crecimiento y cuentan con 15.000 templos y unos 4 millones y medio de seguidores (12% de la población) [41].

El 16% de la población argentina se considera no religiosa (agnósticos) y el 4% se define como atea [42].

Según fuentes islámicas, el número de fieles musulmanes en la Argentina sería de aproximadamente 700.000, lo que representaría alrededor del 1,5% de la población nacional. Del total, 160.000 viven en la Capital Federal y alrededores y el resto se encuentra diseminados por todo el país, existiendo concentraciones importantes en zonas como Córdoba, Mendoza, Tucumán y Rosario[43].

En la Argentina hay una población estimada entre 200.000 y 400.000 judíos, concentrándose la mayoría en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Entre Ríos, lo que representa alrededor del 1% de la población nacional. Argentina se ubica entre los primeros cinco países con mayor comunidad judía fuera de Israel[44].

Otras comunidades religiosas: cristiana ortodoxa (0,6%), espiritista (0,2%).

Existen asimismo creencias populares de carácter religioso muy difundidas, como el culto a la Difunta Correa [45], la Madre María [46], Pancho Sierra [47] o el Gauchito Gil [48].

En algunos casos y fiestas populares es posible reconocer creencias precolombinas o africanas, a veces combinadas con elementos de la religión católica romana y/o evangelicalista (ver sincretismo religioso), como la generalizada costumbre popular de arrojar el primer trago de vino a la tierra como ofrenda a la Pachamama, cuyo culto se mantiene relativamente sólido y suele identificarse con la virgen María [49].

Educación

El temprano desarrollo de la educación popular colocó a la Argentina junto a las naciones de mayor alfabetización del mundo. El delantal blanco, como un paradigma de un ideal de igualdad o unidad, ha caracterizado siempre a la escuela pública, laica y gratuita cuyo gran impulsor fue Domingo F. Sarmiento y se concretó con la Ley 1420 de 1883.

Según la nueva ley de educación, sancionada el 15 de diciembre de 2006, la instrucción es obligatoria entre los 5 y los 18 años. Habiéndose implementado en los '90 distintos tipos de sistemas educativos como la Educación General Básica y Polimodal en la Provincia de Buenos Aires o la educación secundaria en Capital Federal, la nueva ley marca el retorno al sistema tradicional de primaria, secundaria y colegios técnicos.

En todos los niveles de enseñanza existen instituciones educativas públicas y privadas. El Estado garantiza la educación gratuita en todos los niveles de enseñanza. La excepción es el postgrado universitario cuya gratuidad está en discusión, pero ya se ha logrado en algunas facultades públicas.

Según el Censo de 2001 [50] del INDEC, el porcentaje de alfabetismo asciende al 97,4% de la población, siendo uno de los más altos de América Latina. Sobre un total de 36,2 millones de habitantes, 11,1 millones (31%) cursaban estudios formales:

La universidad pública argentina está organizada según los principios de la Reforma Universitaria de 1918. Existen 38 universidades públicas nacionales en todo el territorio; entre las más importantes se encuentran la Universidad de Buenos Aires (UBA) (la más grande del país con 300.000 alumnos, presente en el puesto 276 del ranking internacional 2006 [1]), la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de Rosario, la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Nacional del Litoral y la Universidad Tecnológica Nacional.

Existen también 41 universidades privadas entre las que se destacan la Universidad Católica Argentina, la Universidad Austral (de la Prelatura del Opus Dei), la Universidad Argentina de la Empresa, la Universidad de San Andrés, la Universidad Kennedy, la Universidad de Belgrano, entre otras.

Gastronomía

La gastronomía argentina se destaca fundamentalmente por la carne vacuna y los vinos, así como por una amplia disposición de alimentos de todo tipo a bajos precios. Puede considerarse básicamente configurada sobre las culturas alimentarias de las civilizaciones precolombinas andinas y guaraní, con fuertes influjos de las gastronomías colonial, italiana y española.

La comida típica argentina es el asado o parrillada (carne y entrañas de vaca cocinadas a las brasas), además de las empanadas (especie de pasteles rellenos de carne y otros gustos), los tamales, la humita y el locro. Como en los países vecinos es muy habitual el consumo de un sándwich de chorizo, denominado choripán. La papa y la batata son alimentos ampliamente utilizados desde tiempos precolombinos. Las pastas, la pizza, y el puchero, también se han constituido en comidas típicas y cotidianas de la gastronomía argentina. La tradición italiana de los ñoquis del 29 forma parte de la cultura popular tanto en la Argentina como en Uruguay [51]

La producción y consumo de leche es muy importante, consumiéndose 252 litros por persona por año (2000), lo que representa un aumento del 152% en 25 años [52]. De la existencia de grandes disponibilidades de leche se ha derivado un alto consumo de alimentos derivados como quesos (el país cuenta con 8 quesos propios) y dulce de leche, entre otros.

Entre los dulces, el alfajor es un producto ampliamente consumido y producido con múltiples variables regionales. Lo mismo sucede con los helados, en especial a los de tipo italiano, aunque ya desde el tiempo de la colonia española existía alguna afición, en ese entonces a los helados de tipo sorbete.

La bebida característica que Argentina comparte con otros países vecinos es una infusión precolombina de origen guaraní preparada con hojas de yerba mate (planta originaria de Sudamérica) llamada mate, que también puede ser preparada como un té siendo denominada en este caso mate cocido. La colonización española introdujo el consumo del café, que se ha hecho masivo, generalizándose desde los tiempos coloniales los cafés, como lugares de encuentro. Existe también un amplio consumo de , ya sea de su variedad clásica introducida por influencia de la inmigración británica, como de hierbas digestivas de provenientes de antiguas tradiciones precolombinas como el boldo y la peperina. En menor medida existe la costumbre de consumir infusiones de chocolate también por influencia colonial.

Entre las bebidas alcohólicas se destaca el vino, del cual la Argentina es el quinto productor mundial, y que es producido principalmente en Mendoza y en otras provincias cordilleranas. Entre los vinos característicos del país se destaca el Malbec.

El desayuno clásico es pan con manteca y dulce, acompañado de café, leche y eventualmente mate; este último suele reemplazar totalmente al desayuno. La cena suele realizarse relativamente tarde, luego de las 9 de la noche. Existe la tradición de dedicar el almuerzo del domingo al asado o las pastas, en reuniones familiares o con amigos.

En los restaurantes comunes de casi toda Argentina suelen servirse (hasta la madrugada) comidas de preparación bastante rápida llamadas minutas. Algunos de los platos que integran el conjunto de las minutas son milanesas, churrascos, bifes (especialmente el llamado bife de chorizo), escalopes, papas fritas, tallarines, ravioles y ñoquis, aunque algunos son muy típicos de los lugares de ventas de comida: los "bifes a caballo", que constituye un ancho corte de carne con dos huevos fritos encima.

Deporte

El deporte nacional es el Juego de Pato. El mismo comenzó a practicarse en el país a principios del siglo XVII. En 1941 se fundó la Federación Argentina y en 1953, en razón de la historia, el arraigo popular y la tradición, fue declarado Deporte Nacional.

No obstante, el fútbol superó a todas las disciplinas en el gusto de los argentinos. Miembro de la FIFA, la Selección Argentina de Fútbol participó en catorce de las diecisiete fases finales de los Campeonatos Mundiales, logrando dos títulos, en 1978 en Argentina y 1986 en México, además dos sub-títulos en 1930 en Uruguay y 1990 en Italia. También obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2004 en Atenas y 14 campeonatos en la Copa América. El futbolista Diego Armando Maradona es considerado como uno de los máximos exponentes en la historia de este deporte.

En boxeo la Argentina se ha destacado con más de 30 boxeadores que lograron títulos mundiales. Carlos Monzón, tal vez el más famoso, fue campeón mundial mediano entre 1970 y 1977. También alcanzaron a obtener en los Juegos Olímpicos 7 medallas de oro, 7 de plata y 10 de bronce.

El básquet tiene un rico pasado en el país: Argentina fue campeón mundial en 1950. Sin embargo en las décadas de 1960 y 1970 fue perdiendo importancia. Con la creación de la Liga Nacional en 1984, recuperó y ganó en popularidad. La irrupción de Emanuel Ginóbili en la NBA, y las grandes actuaciones de la Selección Argentina a nivel internacional, contribuyeron a un mayor seguimiento por parte del público. En 2002, la Selección dirigida por Rubén Magnano alcanzó la final del Campeonato Mundial en Indianápolis, y dos años más tarde obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2004 en Atenas, el título más importante de su historia.

El tenis también es un deporte popular en Argentina, desde la irrupción de Guillermo Vilas en la década del '70 afianzado por los éxitos de Gabriela Sabatini en las décadas del '80 y del '90. Contemporáneamente algunos tenistas argentinos han tenido logros destacados como David Nalbandián que se consagró campeón del Masters 2005, Gastón Gaudio que fue campeón de Roland Garros en 2004, en una “final argentina” contra Guillermo Coria, y Paola Suárez que obtuvo medalla de plata en dobles femenino en los Juegos Olímpicos de 2004.

El hockey femenino también ha registrado importantes logros como la obtención la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 2000, el Champions Trophy en 2001, el 10º Campeonato Mundial jugado en Perth en 2002, y la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 2004. Destaca Luciana Aymar, considerada la mejor jugadora de hockey del mundo en la historia de este deporte.

El rugby en Argentina es amateur, con más de setenta mil cultores registrados [53]. El seleccionado argentino conocido como Los Pumas, se encuentra entre los diez mejores equipos del mundo, y su mejor colocación fue el quinto puesto en el Campeonato Mundial de 1999.

El automovilismo también ocupa un lugar muy importante en las preferencias de los argentinos, siendo Juan Manuel Fangio el mayor deportista en este rubro, quien lograra en la década del 50, cinco títulos mundiales de Formula 1.

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 Cultura

Argentina es un país eminentemente multicultural, marcado por grandes y diversas corrientes migratorias provenientes de todos los continentes y el intenso mestizaje entre ellas. En Buenos Aires existen alrededor de 100 cines y 90 teatros, con una cartelera de espectáculos sumamente abundante. Algo que también distingue a la capital argentina es la presentación de espectáculos o artistas de renombre internacional. Se encuentran entre otros los centro culturales como el Borges, el Recoleta o el San Martín. El Teatro Colón es uno de los tres teatros líricos más importantes del mundo. Otros importantes son el Teatro Nacional Cervantes o el Teatro General San Martín. Los museos más sobresalientes son el Museo Histórico Nacional de Argentina y el MALBA donde se hacen exposiciones de pintura y escultura. Son muy importantes también los museos paleontológicos de la Patagonia (Trelew[54], Plaza Huincul [55], etc.); las ruinas jesuíticas de San Ignacio, en Misiones; el Teatro Argentino [56] de La Plata; la actividad cultural veraniega en Mar del Plata y Carlos Paz durante las vacaciones; y las fiestas y festivales populares como el Tantanakuy en Jujuy [57] , y Cosquín en Córdoba.

El tango es un estilo musical y un baile, difundido internacionalmente, y ligado con Argentina y Uruguay, pero sobre todo con Buenos Aires. En ellos se destacan Carlos Gardel considerado como el Rey del Tango y el marplatense mundialmente reconocido Astor Piazzolla con su versión del tango actual que tanta controversia crearía y que luego se consagraría como uno de los grandes compositores en la historia del tango.

El folclore argentino reúne las manifestaciones artísticas del interior de la Argentina. En cada provincia, el estilo musical es diferente (zambas, chacareras, malambo). Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa se encuentran entre los exponentes más importantes de este género.

El rock argentino, estilo muy arraigado en las actuales generaciones, ha tenido un amplio desarrollo desde los años '60 con importantes exponentes nacionales como Sandro, Charly García, Fito Páez, Andrés Calamaro, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Santaolalla y grupos como Almendra, Los Gatos, Manal, Arco Iris, Pescado Rabioso, Serú Girán, Soda Stereo que alcanzaron a tener éxito en toda América Latina, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (mejor conocido como "Los Redondos"), Los Fabulosos Cadillacs, entre otros numerosos conjuntos y solistas del panorama nacional.

Buenos Aires es el principal escenario de la música electrónica en America Latina, y es sede de importantes fiestas como la South American Music Conference o la Creamfields, que con su convocatoria de más de 65.000 personas, se convirtió en una de las más importantes del mundo. La ciudad tiene también su propio estilo de música electrónica: Djs como Hernán Cattáneo o Dj Dero son unos de sus principales cultores, y se han presentado en las fiesta más importantes de Europa y el Mundo. Otras ciudades con gran desarrollo en este estilo musical son la costera Mar del Plata y la cordillerana Bariloche.

El cine argentino históricamente es uno de los más desarrollados de América Latina. Los primeros largometrajes animados, mudos y sonoros, fueron realizados por Quirino Cristiani. La reconocida actriz Norma Aleandro fue protagonista de la película La Historia Oficial, de Luis Puenzo, que ganó un premio Oscar en 1986 como mejor filme extranjero. Ricardo Darín es otro de los actores consagrados internacionalmente. Otras películas argentinas han sido nominadas a este premio.

Artistas argentinos de diferentes ramas se destacan en el ámbito internacional como Martha Argerich (pianista), Daniel Barenboim (pianista y director de orquesta), Julio Bocca (bailarín), Lalo Schifrin (compositor), el Gato Barbieri (saxofonista), Jorge Lavelli (director de teatro y opera) y Quino en historieta.

La literatura argentina también ocupa un lugar destacado, con exponentes de fines del siglo XIX y comienzos del XX como Roberto Arlt, Leopoldo Lugones, José Hernández (autor de Martín Fierro y Domingo Faustino Sarmiento; grandes autores clásicos del siglo pasado como Ernesto Sabato,Alfonsina Storni, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, las hermanas Victoria y Silvina Ocampo; y autores contemporáneos como Manuel Puig, Juan José Saer, Juan José Sebrelli, Daniel Herrendorf, Carlos Gorostiza y Olga Orozco.

Los publicistas argentinos, y la publicidad procedente de dichos creativos considerada por muchos como una forma de arte es reconocida en Latinoamérica y en España, con mayoría argentina en multitud de anuncios televisivos y cientos de premios que acreditan a estos "profesionales de la venta".

La pintura argentina encuentra a artistas como Antonio Berni, Fernando Fader, Xul Solar y Benito Quinquela Martín. Cinco argentinos han sido galardonados con Premios Nobel. Tres de ellos vinculados con la ciencia: el Premio Nobel de Medicina fue otorgado a Bernardo A. Houssay y a César Milstein, y el Premio Nobel de Química a Luis Federico Leloir. En tanto, el Premio Nobel de la Paz fue entregado a Carlos Saavedra Lamas así como a Adolfo Pérez Esquivel.

La historieta o comic argentina también tiene importantes representantes, de fama internacional, como es el caso de Quino, Caloi, Roberto Fontanarrosa, Calé, Divito, Dante Quinterno, Horacio Altuna, Carlos Trillo, Héctor Germán Oesterheld, Solano López, Grondona White, Podeti, Fayó, El Marinero Turco, José Muñoz, Carlos Sampayo, Maitena, Viuti, Mandrafina, Lucho Olivera, Robin Wood, Carlos Casalla, Julio Álvarez Cao, etc., teniendo todos una importante trayectoria nacional e internacional. También es de destacar la importante tradición de publicaciones de revistas de historietas que han sido muy importantes dentro del mundo de la historieta en castellano, como es el caso de la recientemente retomada Fierro (Fierro a fierro, historietas para sobrevivientes), Skorpio, las distintas ediciones de la Editorial Columba, Hora Cero, Superhum(r), etc.

Véase también: Música de Argentina y Arquitectura de Argentina

Fuerzas Armadas

 

Ejército Argentino

El Ejército Argentino es el componente terrestre de las Fuerzas Armadas. Tiene sus raíces en las milicias populares formadas para combatir las invasiones inglesas de 1806 y 1807 y en los ejércitos organizados para obtener la independencia. Fue creado formalmente el 29 de mayo de 1810 por la Primera Junta de Gobierno al reestructurar las unidades coloniales y las milicias existentes. El servicio militar obligatorio fue implementado en 1901, cuando comenzó a existir en su forma moderna.

Durante el siglo XX, desempeñó un importante papel económico-industrial dirigiendo directa o indirectamente importantes empresas públicas, como YPF, SOMISA, Fabricaciones Militares, Altos Hornos Zapla, la Fábrica de Aviones de Córdoba, etc.

Entre 1930 y 1983, tuvo una enorme influencia política, manipulando gobiernos y en repetidas ocasiones produciendo golpes de estado contra gobiernos democráticos y estableciendo gobiernos de facto.

El Ejército Argentino se desempeña como fuerza de paz para las Naciones Unidas, a la vez que mantiene una importante presencia en la Antártida y apoyo a las actividades científicas que allí se realizan.

 

Fuerza Aérea Argentina

Durante la Guerra de la Triple Alianza, se inició la aerostación militar en la Argentina. El 10 de agosto de 1912 se creó la Escuela de Aviación, debido a una iniciativa del Aeroclub Argentino y con una dirección cívico-militar en la que se encontraba Jorge Newbery. En 1945 se organizó como fuerza armada autónoma.

La Fábrica Militar de Aviones, privatizada en 1995, desarrolló decenas de diseños propios de aviones militares como los Pulqui I y Pulqui II, entre los primeros aviones a reacción del mundo, I.A. 58 Pucará, I.Ae. Guaraní I y I.A. 63 Pampa.

El 4 de diciembre de 1973 una tripulación de la Fuerza Aérea Argentina realizó el primer vuelo transpolar bicontinental, uniendo el continente americano con Oceanía.

Durante la Guerra de las Malvinas la Fuerza Aérea tuvo su bautismo de fuego y una participación destacada internacionalmente.

La Fuerza Aérea Argentina desempeña un importante rol relacionado con la tecnología aeroespacial y climática.

Armada de la República Argentina

La Armada de la República Argentina (ARA) es el arma naval de las fuerzas armadas de Argentina. Fue creada como consecuencia de la Revolución de Mayo, y bajo el comando del almirante Guillermo Brown desempeñó un papel importante en la Guerra de Independencia y en los conflictos con Brasil y las potencias europeas. Modernizada durante el siglo XX, entró en conflicto en la Guerra de las Malvinas, donde la aviación naval desempeñó un papel importante, hundiendo el HMS Sheffield, el Atlantic Conveyor y el HMS Ardent; a su vez, perdió el ARA General Belgrano, hundido por el HMS Conqueror. Desde entonces, ha enviado tropas a la Guerra del Golfo, en 1991, y operado en misiones pacíficas junto con otras armadas; anualmente, junto a la Armada de Chile, realiza la Patrulla Antártica Naval Combinada para garantizar la seguridad de los navíos científicos y turísticos que visitan la Antártida Argentina.

Símbolos patrios

La República Argentina posee una serie de elementos emblemáticos definidos por ley:

Enlaces externos


      Links comerciales

      http://www.bcra.gov.ar/

      http://www.cnv.gov.ar/

      http://www.minplan.gov.ar/

      http://www.argentina.gov.ar

      http://www.presidencia.gov.ar