Chile   

Chile es un país ubicado en el extremo suroeste de América del Sur. Su nombre oficial es República de Chile y su capital es la ciudad de Santiago de Chile.

Chile comprende una larga y estrecha franja de tierra conocida como Chile continental, entre el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes, que se extiende entre los 17º29'57'S y los 56º32'S de latitud (Islas Diego Ramírez), limitando al norte con Perú, al este con Bolivia y Argentina, y al sur con el Paso Drake. Además, posee territorios insulares en el Océano Pacífico, como el Archipiélago Juan Fernández y la Isla de Pascua (ubicada en la Polinesia), totalizando una superficie de 756.950 km².

Por otra parte, Chile reclama soberanía sobre una zona de la Antártida de 1.250.000 km², denominada Territorio Chileno Antártico y comprendida entre los meridianos 90º y 53º Oeste prolongando su límite meridional hasta el Polo Sur. Esta reclamación está amparada de acuerdo a lo establecido por el Tratado Antártico. Debido a su presencia en Sudamérica, Oceanía y la Antártida, Chile se considera como un país tricontinental.

 

 Etimología

Los conquistadores españoles instalados en el Virreinato del Perú llamaban a la región austral valle de Chile, término que se utilizó posteriormente para todo el territorio al sur del desierto de Atacama y que luego se convertiría en el país actual. No se sabe a ciencia cierta el origen del nombre de Chile, pero existen varias hipótesis.

Según el abate Molina, proviene de trih o chi, palabra de origen mapuche con la que se llamaba a un pájaro de manchas amarillas en las alas. Para el cronista del siglo XVIII, Diego de Rosales, provendría del nombre del cacique que gobernaba el valle del Aconcagua hasta la invasión de los incas, antes de la llegada de los españoles. El historiador chileno Ricardo Latcham sostiene que el vocablo se debe a un grupo de indios mitimaes, llevados a Chile por los incas, que provenían de una región de Perú donde existía un río bautizado con ese nombre. Una teoría anónima sostiene que el origen es aymara, ya que el inca Túpac Yupanqui habría dado esa denominación a las tierras conquistadas al sur del imperio inca, hasta el valle del Aconcagua. También se ha sugerido que puede ser el resultado de la onomatopeyización del sonido de un ave nacional llamada trile, o que sea originaria de las palabras aimará ch'iwi, que significa helado, o chilli, "donde termina la tierra".

Historia

Diversos estudios sitúan la época de poblamiento del actual territorio chileno alrededor del año 10.500 adC, es decir, a finales del Paleolítico Superior. El Chile prehispánico estaba poblado por una diversidad de culturas aborígenes que se ubicaron en franjas longitudinales cruzando incluso los Andes y llegando a territorios actualmente argentinos en el Atlántico. En la zona norte del país, los aimaras, atacameños y diaguitas a partir del siglo XI, establecieron culturas agrícolas fuertemente influidas por el Imperio Inca que, desde el siglo XV, dominó gran parte del territorio actual de Chile hasta el río Maule. Al sur del río Aconcagua, se establecieron las distintas comunidades seminómades de los mapuches, la principal etnia aborigen del país. En los canales australes, en tanto, habitaron distintos grupos indígenas como los chonos, yámanas, alacalufes y onas. En la Isla de Pascua se desarrolló una avanzada y misteriosa cultura polinésica prácticamente extinta en la actualidad.

En 1520, Hernando de Magallanes fue el primer explorador europeo en reconocer el territorio chileno al recorrer el estrecho que hoy lleva su nombre. Pero sería solamente en 1535 cuando los conquistadores españoles intentaron hacerse con las tierras del "valle de Chile" tras derrotar al Imperio Inca. La primera expedición, liderada por Diego de Almagro, no tuvo los resultados esperados, y sólo Pedro de Valdivia intentaría nuevamente conquistar las tierras chilenas. En su camino hacia el sur, y atravesando el desierto de Atacama, Valdivia fundó una serie de asentamientos, el primero, y más importante, el 12 de febrero de 1541, Santiago de Nueva Extremadura.

Valdivia inicia posteriormente una dura campaña militar hacia los territorios más al sur, enfrentándose a las tribus mapuches, dando de esta forma inicio a la Guerra de Arauco, que Alonso de Ercilla relataría por extenso en su obra La Araucana (1576). Este enfrentamiento bélico se extendería a lo largo de tres siglos, aunque con distintas etapas de paz gracias a la realización de "parlamentos" como el de Quilín en 1641 que estableció un límite entre el gobierno colonial y las tribus indígenas a lo largo del río Biobío, dando nombre a la zona conocida hasta el día de hoy como La Frontera.

La Capitanía General de Chile (también llamado Reino de Chile) sería una de las colonias más australes del Imperio Español. Debido a su posición alejada de los grandes centros y rutas comerciales imperiales y el conflicto con los mapuches, Chile fue una provincia pobre perteneciente al rico Virreinato del Perú, cuya economía estaba destinada sólo a sustentar al Virreinato con materias primas (sebo, cueros, trigo) y a los pocos habitantes españoles del territorio chileno.

En 1810, comienza un proceso de búsqueda de la autodeterminación de Chile, con el establecimiento de la Primera Junta de Gobierno, iniciando un periodo conocido como Patria Vieja, que duraría hasta el Desastre de Rancagua en 1814, cuando las tropas realistas reconquistarían el territorio. Las tropas independentistas, refugiadas en Mendoza, formarían junto a las tropas argentinas el Ejército de los Andes comandado por el General en Jefe José de San Martín que liberaría Chile tras la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817. Al año siguiente, se declararía la Independencia de Chile, durante el gobierno del Director Supremo Bernardo O'Higgins.

O'Higgins inicia un período de reformas que provocan el descontento de gran parte de la oligarquía, lo que causa su abdicación en 1823. Durante los 7 años siguientes, Chile se vería sometido a una serie de procesos que buscaban dar organización al nuevo país. Tras una serie de intentos fallidos y la victoria conservadora en la Revolución de 1829, se da inicio a un período de estabilidad en la llamada República Conservadora cuyo máximo referente fue el ministro Diego Portales, que sentaría las bases de la organización del país durante gran parte del siglo XIX, con la Constitución de 1833.

Chile lentamente comenzó a expandir su influencia y a establecer sus fronteras. La economía comenzó a tener un gran auge debido al descubrimiento del mineral de Chañarcillo y al creciente comercio del puerto de Valparaíso, lo que llevó a un conflicto por la supremacía marítima en el Pacífico con el Perú. La formación de la Confederación Perú Boliviana fue considerada como una amenaza para la estabilidad del país y Portales declaró la guerra que terminaría con la victoria chilena en la Batalla de Yungay (1839) y la disolución de la Confederación. Al mismo tiempo, se intentó afianzar la soberanía en el sur de Chile intensificando la penetración en la Araucanía y la colonización de Llanquihue con inmigrantes alemanes. La región de Magallanes fue incorporada en 1843 y la zona de la Antofagasta comenzó a ser poblada.

Tras treinta años de gobierno conservador, en 1861 se inició un período de dominio del Partido Liberal que se caracterizaría por la riqueza económica obtenida de la explotación minera del salitre en la zona de Antofagasta, lo que provocaría diferencias limítrofes con Bolivia que reclamaba dicho territorio como suyo. A pesar de la firma de tratados en 1866 y 1871, ambos países no lograron resolver sus disputas y el 14 de febrero de 1879, Chile desembarcó sus tropas en el puerto de Antofagasta, declarando la guerra a Bolivia. Perú había firmado previamente un pacto secreto con Bolivia, por lo que Chile también le declaró la guerra, dando inicio a la Guerra del Pacífico que finalizaría con la victoria chilena en la batalla de Huamachuco, el 10 de julio de 1883. Tras el conflicto, Chile obtuvo el dominio sobre los departamentos de Antofagasta y las provincias de Tarapacá, Arica y Tacna (esta última hasta 1929) y logró resolver sus asuntos limítrofes con Argentina en la Patagonia y la Puna de Atacama. Al mismo tiempo, se logró el fin de la Guerra de Arauco con la Pacificación de la Araucanía en 1881 y la incorporación de la Isla de Pascua en 1888.

En 1891, el conflicto entre el Presidente José Manuel Balmaceda y el Congreso desencadenó la Guerra Civil en la que los congresistas lograron la victoria e implantaron la República Parlamentaria. Estos años se caracterizaron, a pesar del auge económico, por una inestabilidad política y el inicio del movimiento proletario de la llamada Cuestión Social. Esto porque, existía una desigual distribución de la riqueza la cual se fue haciendo insostenible en la medida que pasaba el tiempo. Tras años de dominio de la oligarquía, fue electo Arturo Alessandri que se transformó en un puente provisorio entre la élite y la "querida chusma" (como él llamaba al pueblo), el proletariado que se encontraba cada vez más agitado. La crisis se agudizó y llevó a la renuncia de Alessandri en dos oportunidades luego de promulgar la Constitución de 1925, que dio origen a la República Presidencial.

Carlos Ibáñez del Campo asumió el gobierno en 1927 con gran respaldo popular, pero los estragos de la Primera Guerra Mundial (en la que el país se declaró neutral), la mala política económica en el uso de los recursos y la Gran Depresión acabaron con la riqueza del salitre, produciendo una fuerte crisis económica en el país que lo convirtió en el más afectado por la recesión a nivel mundial. Ibáñez renunció en 1932 y la inestabilidad política se acentuó tras un golpe militar que da origen a la República Socialista de Chile que sólo duraría un poco más de 3 meses, antes de que Alessandri reasumiera el poder y recuperara la economía, lo que no aplacó la tensión entre los partidos. La crisis política también era social; nuevos actores sociales exigían transformaciones a la manera de pensar el país. En ese escenario, Pedro Aguirre Cerda es elegido Presidente en 1938 bajo una alianza que se oponía a los tradicionales gobiernos de la élite chilena.

El gobierno de Aguirre Cerda dió inicio a un período de gobiernos del Radicalismo y logró realizar diversos cambios, principalmente en el área económica, al sentar las bases de la industrialización chilena, a través de la creación de la CORFO. También puso mayor atención a los problemas sociales y estableció la reclamación sobre el Territorio Chileno Antártico, pero su gobierno se vió truncado por la temprana muerte del mandatario. Juan Antonio Ríos, su sucesor, tuvo que enfrentarse a la oposición y a las presiones de Estados Unidos para declarar la guerra al Eje durante la Segunda Guerra Mundial, lo que se realiza en 1943. Tras ser apoyado por el Partido Comunista, el radical Gabriel González Videla es electo Presidente en 1946. Sin embargo, el inicio de la Guerra Fría causó la prohibición de la ideología comunista a través de la Ley Maldita. En 1952, Ibáñez regresó a la política y fue electo con el apoyo ciudadano, pero lo pierde tras una serie de medidas de estilo liberal para revitalizar la economía.

En 1958, es electo el independiente de derecha Jorge Alessandri, que debe enfrentar el caos producido por el terremoto de 1960, el más fuerte registrado en la historia, lo que no impidió la realización de la Copa Mundial de Fútbol, en 1962. En este período, se establece un sistema político llamado de "los tres tercios" compuesto por la derecha, la Democracia Cristiana y la izquierdista Unidad Popular. Temiendo una victoria de la UP, la derecha apoyó al demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva que fue electo en 1964. A pesar de que intenta realizar su programa de gobierno llamado "Revolución en Libertad" a través de la Reforma agraria y la chilenización del cobre, a fines de su mandato, la tensión política produjo una serie de enfrentamientos. La agitación política seguía en ascenso.

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En 1970 es electo Salvador Allende con el apoyo de la Unidad Popular, obteniendo poco más del 30% de los votos por lo que se requirió el pronunciamiento del Congreso. Sin embargo, su gobierno enfrentó muchos problemas económicos externos (como la crisis mundial 1972-1973), una errática política económica, más la fuerte oposición del resto del espectro político y del gobierno estadounidense de Richard Nixon. El cobre fue nacionalizado finalmente, pero esto no impidió que el país cayera en una fuerte crisis económica y que la inflación llegara a cifras impresionantes. Los enfrentamientos entre momios (opositores a Allende) y upelientos (seguidores de la Unidad Popular) alcanzan niveles de terrorismo. Allende, que creía en una revolución democrática, pierde el apoyo del Partido Socialista que cree en un levantamiento popular armado. Finalmente, el 11 de septiembre de 1973 se produce un Golpe de Estado que acaba con el gobierno de Allende, el cual comete suicidio tras el bombardeo al palacio de La Moneda.

Tras el golpe se instaura un Régimen Militar liderado por Augusto Pinochet, Comandante en Jefe del Ejército. En este período, se establece una dura represión contra la oposición y se producen diversas violaciones a los derechos humanos, que termina con más de 3.000 asesinados, 35.000 torturados, cientos de detenidos desaparecidos y alrededor de 200.000 exiliados . En el ámbito económico, Pinochet dirige una reestructuración del Estado ideada por los llamados Chicago Boys y su modelo neoliberal que logra funcionar produciendo el llamado Milagro de Chile, bajo el cual el Estado pierde gran parte de su importancia en la economía, cediéndola al sector privado.

El cambio de década genera el periodo de mayor crisis del Régimen. En 1978, Chile y Argentina se enfrentan en el llamado Conflicto del Beagle por el dominio de unas pequeñas islas australes y que estuvo a horas de provocar una guerra entre ambos países, siendo detenida por la mediación del Papa Juan Pablo II. Aunque Pinochet logra la aprobación de la Constitución de 1980 en un plebiscito cuestionado por diversos organismos internacionales, la crisis económica que se produce en 1982 genera una serie de protestas contra el modelo económico y contra el mismo gobierno. Durante 1985, la economía logra recuperarse en el llamado Segundo Milagro, producido tras la privatización de la mayoría de las empresas estatales y la reducción del gasto social, lo que genera un explosivo crecimiento económico, pero también un aumento de la pobreza y de la desigualdad del ingreso.

A fines de la década de los 1980, Pinochet debe dar inicio al proceso de retorno a la democracia que culmina con el plebiscito del 5 de octubre de 1988 y la victoria de la opción No con un 56% de los votos. Augusto Pinochet deja el cargo el 11 de marzo de 1990 y asume Patricio Aylwin como primer presidente del período conocido como la Transición, el cual se caracteriza por restaurar el régimen democrático, establecer una nueva política nacional, mantener la estructura económica del período anterior, reducir de manera importante los niveles de pobreza y reconocer las violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante la dictadura, a través del Informe Rettig.

Su sucesor, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, asume en 1994. Su gobierno se caracteriza por un esplendor económico inicial gracias a la apertura del mercado chileno al exterior, pero a finales del mandato, una nueva crisis azota al país. Al mismo tiempo, la detención de Pinochet en Londres reaviva las diferencias políticas entre sus opositores y adherentes, el cual regresa tras dos años de detención en la capital del Reino Unido.

Tras unas reñidas elecciones, Ricardo Lagos asume en 2000 como el tercer presidente de la Concertación de Partidos por la Democracia en un ambiente económico inestable. Las acusaciones de corrupción agravan la situación a inicios de su mandato, pero luego comienza a obtener gran popularidad, a la par con la recuperación de la economía, a pesar de que a nivel de gobierno existen quejas por los niveles de desempleo, delincuencia, salud y educación. Lagos logra niveles de aprobación de un 75% en medio de una inserción del país en el concierto internacional con la participación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y su rechazo a la invasión de Iraq y la firma de tratados de libre comercio con la Unión Europea, Estados Unidos y Corea del Sur, entre otros.

El 15 de enero de 2006, la oficialista Michelle Bachelet es electa en segunda vuelta con el 53,5% de los votos. Asumió la Presidencia el 11 de marzo de 2006, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar dicho cargo en la historia del país, implementando desde un comienzo políticas a favor de la paridad de sexo en los principales cargos de gobierno.

Véase también: Anecdotario de la Historia Chilena, Cronología de Chile, Gobernadores de Chile, y Presidentes de Chile

Estado

La República de Chile es un Estado unitario democrático, de carácter presidencialista, conformado por diversas instituciones autónomas, que se insertan en un esquema constitucional que determina ciertas funciones y distribuye las competencias entre los órganos del Estado, diferente de la tradicional doctrina de la separación de poderes. El país está regido por la Constitución Política de la República de Chile, aprobada el 11 de septiembre de 1980, que entró en vigor el 11 de marzo de 1981 y que ha sido reformada en nueve oportunidades, siendo una de las más importantes la promulgada el 26 de agosto de 2005, reforma que cambió algunos aspectos formales de la democracia, pero no las bases fundamentales sostenedoras del Estado y la nación chilena.

El Poder Ejecutivo está encabezado por el Presidente de la República. En la actualidad, este cargo es ejercido por Michelle Bachelet Jeria, miembro del Partido Socialista, perteneciente a la Concertación de Partidos por la Democracia. De acuerdo a la Constitución, el Presidente de la República dura en su cargo por cuatro años sin poder ser reelecto para el período siguiente.

El Presidente de la República designa a los ministros de Estado, que son sus colaboradores directos e inmediatos en el gobierno y administración del Estado y funcionarios de su exclusiva confianza, al igual que los Intendentes, encargados del gobierno interior de cada región. Mientras que el gobierno provincial está a cargo de los Gobernadores, también designados por el Presidente. A su vez, la administración regional corresponde a los Gobiernos Regionales, conformados por el Intendente respectivo y un Consejo Regional electo indirectamente y la administración local corresponde a las Municipalidades, compuestas por un alcalde y un Concejo comunal, elegidos por votación popular.

El Poder Judicial está constituido por tribunales, autónomos e independientes. Tiene a la Corte Suprema como su institución más alta.

Un Tribunal Constitucional, autónomo e independiente, tiene el control de constitucionalidad de los proyectos de ley y de las leyes, decretos y autoacordados. Además, una Contraloría General de la República autónoma ejerce el control de legalidad de los actos de la Administración Pública y fiscaliza el ingreso y la inversión de los fondos públicos.

Un Tribunal Calificador de Elecciones y trece tribunales electorales regionales velan por la regularidad de los procesos electorales realizados en el país y el cumplimiento de sus disposiciones.

El Poder Legislativo reside en el Presidente de la República y el Congreso Nacional, de carácter bicameral, que está compuesto por:

Para las elecciones parlamentarias se utiliza el sistema binominal, lo que permite el establecimiento de dos bloques políticos mayoritarios (la Concertación y la Alianza por Chile) a expensas de la exclusión de grupos políticos no mayoritarios. Los opositores de este sistema instaurado por la Constitución de 1980 reclaman por una modificación.

 Política

A lo largo de la historia del país existieron diversos partidos, los que fueron prohibidos en 1973 y durante gran parte del Régimen Militar. Los partidos políticos solamente pudieron reorganizarse en 1987 para participar en el Plebiscito Nacional de 1988, lo que configuró el sistema existente en la actualidad. El sistema binominal ha obligado en parte a la formación de grandes coaliciones políticas:

 Organización territorial

Desde 1979, Chile está dividido políticamente en trece regiones, las que se subdividen en provincias (51 en total) y éstas en comunas (346 en total). Cada una de las regiones posee un número romano asignado de acuerdo a su orden de norte a sur, a excepción de la Región Metropolitana de Santiago.

 

Región Capital Superficie Población
I Tarapacá Iquique 58.698,1 km² 428.594
II Antofagasta Antofagasta 126.049,1 km² 493.984
III Atacama Copiapó 75.176,2 km² 254.336
IV Coquimbo La Serena 40.579,9 km² 603.210
V Valparaíso Valparaíso 16.396,1 km² 1.539.852
RM Región Metropolitana de Santiago Santiago 15.103,2 km² 6.061.185
VI Libertador General Bernardo O'Higgins Rancagua 16.387,0 km² 780.627
VII Maule Talca 30.296,1 km² 908.097
VIII Biobío Concepción 37.062,6 km² 1.861.562
IX La Araucanía Temuco 31.842,3 km² 869.535
X Los Lagos Puerto Montt 67.013,1 km² 1.073.135
XI Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo Coihaique 109.648,1 km² 91.492
XII Magallanes y de la Antártica Chilena Punta Arenas 132.297,2 km² (1) 150.826
(1) Incluido el Territorio Chileno Antártico, 1.382.297,2 km²

El 19 de diciembre de 2006 fueron aprobados por el Congreso Nacional, los proyectos de ley presentados por el Gobierno, en octubre de 2005, con el fin de crear dos nuevas regiones: la XV Región de Arica-Parinacota, con capital en Arica, como escisión de la Región de Tarapacá actual, y la XIV Región de Los Ríos, con capital en Valdivia, como escisión de la Región de Los Lagos actual. Estas nuevas divisiones político-administrativas se harán efectivas a mediados de 2007.

] Defensa

La defensa del país está a cargo de las tres ramas de las Fuerzas Armadas: el Ejército (f. 1810), la Armada (f. 1818), y la Fuerza Aérea de Chile (f. 1930). Sus funciones son preservar la integridad territorial y la seguridad exterior de la República. A estas unidades militares regulares se suman las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, compuestas por el cuerpo de Carabineros (f. 1927) y la Policía de Investigaciones (f. 1933), que constituyen la fuerza pública y son las encargadas de dar eficacia al derecho, garantizar el orden público y la seguridad pública al interior del país. Además, existe el cuerpo de Gendarmería (f. 1929), encargado de la custodia de las cárceles y otros centros de privación de libertad. Las Fuerzas Armadas y Carabineros dependen administrativamente del Ministerio de Defensa Nacional y las Fuerzas de Orden y Seguridad dependen del Ministerio encargado de la Seguridad Pública, actualmente el Ministerio del Interior, mientras el cuerpo de Gendarmería depende administrativamente del Ministerio de Justicia. El Presidente de la República ejerce como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas sólo en caso de guerra.

A pesar que el país no ha tenido un enfrentamiento bélico desde la Guerra del Pacífico entre 1879 y 1883, Chile es uno de los países del mundo con más gasto militar con respecto a su PGB (un 3,8%) estimado en más de US$ 3.240 millones anuales. Este gasto es financiado en gran parte con el 10% que por ley debe entregar Codelco Chile por las ganancias derivadas de la exportación de cobre. Esta alta cifra se explica debido a la larga extensión del contingente militar a causa de la particular forma geográfica del país, a pesar de tener una superficie relativamente pequeña, y por el alto costo derivado de los sistemas de previsión de ex-uniformados en el que se incluye también a las fuerzas de orden y seguridad (Carabineros), lo cual consume más del 54% de los ingresos[1]. Tras muchos años en que se ha planteado la abolición de la obligatoriedad del servicio militar a los varones de 18 años, desde 2006 éste consistirá principalmente de una inscripción automática y, en caso de que no se llenen las vacantes, los cupos restantes serán distribuidos por sorteo.

Durante el gobierno militar, las Fuerzas Armadas alcanzaron un alto rango de importancia en la vida civil. En los últimos años, el Comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, dio pasos importantes para asegurar la profesionalización, la prescindencia política del Ejército, su calidad de cuerpo no-deliberante, y la sujeción al poder civil democráticamente constituido. Uno de estos pasos fue el reconocimiento de las responsabilidades institucionales del Ejército en violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura, gesto que tuvo acogida en el poder civil y entre la población. El día 9 de marzo de 2006, asumió como Comandante en Jefe del Ejército, el General Óscar Izurieta Ferrer.

En la actualidad, Chile tiene diversos cuerpos militares apoyando las misiones de paz de las Naciones Unidas, en Chipre, Bosnia y Herzegovina, Kosovo y Haití (MINUSTAH).

 

Geografía

Relieve

Chile se extiende a lo largo de más de 4.200 km en una estrecha franja entre la Cordillera de los Andes y la costa suroriental del Océano Pacífico. Su ancho máximo alcanza los 440 km en el paralelo 52º21'S y su ancho mínimo es de 90 km en 31º37'S. Se ubica a lo largo de una zona altamente sísmica y volcánica, perteneciente al Cinturón de fuego del Pacífico, debido a la subducción de la Placa de Nazca en la Placa Sudamericana.

A fines del Paleozoico (230 millones de años), Chile no era más que una depresión marina con sedimentos acumulados y que comenzó a levantarse a fines del Mesozoico debido al choque entre las placas de Nazca y Sudamericana, dando origen a la Cordillera de los Andes. El territorio sería modelado por millones de años más debido al plegamiento de las rocas, dando forma al relieve actual.

El relieve chileno está integrado por una Depresión intermedia que cruza al país de forma longitudinal y es flanqueada por dos alineaciones montañosas: la Cordillera de los Andes al este, frontera natural con Bolivia y Argentina, con su punto más alto situado en el Nevado Ojos del Salado a 6.893 m de altitud, convirtiéndolo en el volcán activo más alto del mundo, y la Cordillera de la Costa al oeste, de menor altura con respecto a la de los Andes. Entre la Cordillera costera y el Pacífico se encuentra una serie de planicies litorales, de extensión variable y que permiten el asentamiento de localidades costeras y grandes puertos. Algunas partes del territorio logran abarcar territorios llanos al oriente de los Andes, como el Altiplano o Puna de Atacama y las pampas patagónicas y magallánicas.

El Norte Grande es la zona comprendida entre el límite septentrional del país y el paralelo 26ºS, abarcando las dos primeras regiones del país. Se caracteriza por la presencia del Desierto de Atacama, el de mayor aridez en el mundo. El desierto se ve fragmentado por quebradas que dan origen a zonas conocidas como la Pampa del Tamarugal. La Cordillera de la Costa es maciza y cae abruptamente formando el Farellón Costero que reemplaza a las planicies litorales, prácticamente ausentes. La Cordillera de los Andes, dividida en dos y cuyo brazo oriental recorre Bolivia, tiene una altura elevada y de importante actividad volcánica, la que ha permitido la formación del altiplano andino y de estructuras salinas como el Salar de Atacama, debido a la acumulación de sedimentos durante años.

Al sur se encuentra el Norte Chico que se extiende hasta el río Aconcagua. Los Andes comienzan a disminuir su altitud hacia el sur y comienzan a acercarse a la costa, alcanzando los 95 km de distancia a la altura de Illapel, la zona más angosta del territorio chileno. Los dos sistemas montañosos se entrecruzan prácticamente eliminando la Depresión Intermedia. La existencia de ríos que atraviesan el territorio permite la formación de valles transversales, donde se ha desarrollado fuertemente la agricultura en el último tiempo, mientras las planicies litorales comienzan a ampliarse.

El Valle Central es la zona más habitada del país. Las planicies litorales son amplias y permiten el establecimiento de ciudades y puertos junto al Pacífico, mientras la Cordillera de la Costa desciende su altura. La Cordillera de los Andes mantiene alturas superiores a los 6.000 m pero lentamente comienza a descender acercándose a los 4.000 m en promedio. La depresión intermedia reaparece convirtiéndose en un fértil valle que permite el desarrollo agrícola y el establecimiento humano, debido a la acumulación de sedimentos. Hacia el sur, la Cordillera de la Costa reaparece en la Cordillera de Nahuelbuta, mientras los sedimentos glaciales dan origen en la zona de La Frontera a una serie de lagos.

La Patagonia se extiende desde el Seno de Reloncaví (a la altura del paralelo 41ºS) hacia el sur. Durante la última glaciación, esta zona estaba cubierta por hielos que erosionaron fuertemente las estructuras del relieve chileno. Como resultado de esto, la Depresión Intermedia se hunde en el mar, mientras la Cordillera de la Costa da origen a una serie de archipiélagos como los de Chiloé y el de los Chonos hasta desaparecer en la Península de Taitao, en el paralelo 47ºS. La Cordillera de los Andes pierde altura y la erosión producida por la acción de los glaciares ha dado origen a fiordos. En los Andes patagónicos se destaca, además, la presencia de grandes masas de hielo conocidas como Campos de Hielo que corresponden a las mayores reservas de agua en el mundo fuera de los polos. Al oriente de la Cordillera se localizan zonas relativamente llanas, especialmente en la zona del estrecho de Magallanes y a lo largo de Tierra del Fuego.

La Cordillera de los Andes, al igual que previamente lo había hecho la Cordillera de la Costa, comienza a desmembrarse en el océano dando origen a un sinnúmero de islas e islotes hasta desaparecer en el Cabo de Hornos, hundiéndose en el Paso Drake y reapareciendo en el Arco de las Antillas del Sur y luego en la Península Antártica, como los Antartandes, en el Territorio Chileno Antártico, que se extiende entre los meridianos 53ºW y 90ºW.

En el medio del Océano Pacífico, el país tiene soberanía sobre diversas islas, conocidas en conjunto como Chile Insular, en que destacan el Archipiélago de Juan Fernández y la Isla de Pascua. Estas islas tienen un origen volcánico debido a que se encuentran en las zonas de fractura entre la Placa de Nazca y la Placa Pacífica, conocida como Dorsal del Pacífico Oriental.

 

Hidrografía

El territorio chileno está cruzado por diversos ríos que generalmente transcurren desde la Cordillera de los Andes hacia el Océano Pacífico en sentido este-oeste. Sin embargo, debido a las características del territorio, la longitud de estos ríos es corta.

Debido a las características de desierto, en la zona del Norte Grande no existen ríos, a excepción de cortas quebradas de carácter endorreico y del río Loa, que con sus 443 km de longitud es el más largo del país, principalmente debido a su extraña forma en U. En la zona del altiplano se encuentran las zonas de los bofedales que dan origen al lago Chungará, ubicado a una altitud de 4.500 m, y de los ríos Lauca y Lluta, compartidos con Bolivia y que no superan los 100 km de longitud.

En el centro-norte del país comienzan a aumentar el número de ríos que forman valles de gran importancia agrícola, destacándose el río Elqui con 170 km de extensión, el río Aconcagua con 142 km, el río Maipo con 250 km y su afluente, el Mapocho con 120 km, y el Maule, con 240 km. Su caudal procede principalmente debido a los deshielos cordilleranos en el verano y las lluvias durante el invierno. La zona casi no presenta lagos de importancia, a excepción del artificial lago Rapel, el lago Colbún, la Laguna del Maule y la Laguna de La Laja.

Hacia el sur, el río más importante es, sin lugar a dudas, el río Biobío en la Región del Biobío. Se extiende desde las estribaciones andinas en la Región de la Araucanía a lo largo de 380 km en que recorre un centenar de poblados junto a sus múltiples afluentes, y en el que se han instalado importantes centrales hidroeléctricas que abastecen a gran parte de la población del país. Otros ríos de importancia son el río Imperial y el río Toltén, donde desagua el lago Villarrica.

El Villarrica es el primero de los diversos lagos cordilleranos que existen entre la Región de la Araucanía y la Región de Los Lagos. Algunos lagos importantes son el sistema de los Siete Lagos, el lago Ranco, el lago Puyehue, el lago Rupanco, el lago Todos Los Santos y el lago Llanquihue, el segundo más grande del país. En la zona patagónica, los ríos son de menor envergadura pero de un fuerte caudal, como el río Futaleufú, el Palena, el Baker y el Pascua, mientras que los lagos, a excepción del lago Presidente Ríos en la Península de Taitao y la Laguna de San Rafael, se encuentran junto al límite internacional con Argentina, siendo compartidos entre ambos países. Es el caso del lago General Carrera, que con sus 970 km² en el territorio chileno es el más grande del país, el lago Cochrane, el lago O'Higgins y el lago Fagnano, en Tierra del Fuego.

Clima

La longitud del país es el principal factor que existe para la gran variedad climática del territorio. La Cordillera de los Andes regula el paso de masas de aire, impidiendo el paso de vientos desde las pampas argentinas hacia el territorio chileno y de la influencia marítima hacia la vertiente oriental.

En la zona norte del país, el clima es de carácter desértico, con escasas precipitaciones. Las temperaturas tienen leves variaciones a lo largo del año, manteniéndose en promedio entorno a los 20ºC. La Corriente de Humboldt estabiliza y enfría las zonas costeras y permite la presencia de abundante nubosidad conocida como camanchaca. En las zonas interiores, la oscilación térmica es alta con nula humedad y ausencia de nubes, lo que ha permitido la instalación de grandes observatorios en la zona. En la zona del altiplano, las temperaturas descienden debido al efecto de la altitud creando un clima estepárico frío que se caracteriza por precipitaciones estivales, conocido como invierno altiplánico. En la zona del Norte Chico, existe un clima estepárico cálido o semiárido que sirve como transición hacia climas más fríos hacia el sur. Las precipitaciones son irregulares y se concentran en la temporada invernal.

Desde el valle del Aconcagua hacia el sur, el clima dominante es el mediterráneo en todo el territorio, a excepción de las altas cimas de la Cordillera de los Andes de clima frío por efecto de la altura. Las cuatro estaciones están claramente marcadas, con un verano seco y cálido y un invierno lluvioso y frío. La zona costera presenta temperaturas reguladas por el efecto marítimo, mientras las zonas interiores presentan una alta oscilación térmica pues la Cordillera costera actúa como biombo climático. En Santiago, las temperaturas en el verano promedian los 20º con extremas de 36ºC durante el verano (enero), mientras que en el invierno (junio) las temperaturas pueden llegar a los -2ºC y un promedio de 9,8ºC, con años nevosos como el 2005.

Las lluvias aumentan hacia el sur, que presenta un clima marítimo lluvioso entre la Región de la Araucanía y la Península de Taitao. En el extremo austral, se desarrolla un clima estepárico frío caracterizado por una gran amplitud térmica, bajas temperaturas y una disminución de la pluviosidad que se presenta en invierno, generalmente en forma de nieve, mientras en el Territorio Antártico predomina el clima polar

En las zonas insulares del país, el clima es fuertemente afectado por el efecto enfriador del océano. La Isla de Pascua presenta un clima único de características subtropicales con una media de 1.138 mm anuales de precipitaciones distribuidas durante el año.

Climogramas de algunas zonas de Chile
Arica Isla de Pascua Santiago Valdivia Punta Arenas Villa Las Estrellas
18º20' S 70º20' W
58 msnm
27º09' S 109º25' W
51 msnm
33º23' S 70º47' W
475 msnm
39º63' S 73º06' W
19 msnm
53º00' S 70º51' W
37 msnm
62°12'S 58°57' W
10 msnm
Clima desértico Clima subtropical Clima mediterráneo Clima marítimo Clima estepárico frío Clima polar

Flora y fauna

El clima y el relieve del país condicionan el desarrollo de la vida y la formación de diferentes ecosistemas en el país.La zona norte del país se caracteriza por su escasa vegetación debido a la extrema aridez del desierto de Atacama y la ausencia de precipitaciones. Árboles como el tamarugo, el pimiento, el algarrobo y el chañar y diversas especies de cactus son las pocas especies vegetales que pueden adaptarse a las duras condiciones climáticas. En las zonas altiplánicas la vegetación aumenta, destacando la yareta y la queñoa. La familia de los auquénidos, es decir, guanacos, vicuñas, llamas y alpacas, son los principales animales que habitan la zona, junto a otras especies de menor tamaño como vizcachas y chinchillas mientras en las lagunas altiplánicas habitan especies de flamencos. En la zona del Norte Chico, cuando se produce un período extraordinario de precipitaciones, se produce el evento conocido como Desierto Florido en que las tierras áridas se ven pobladas de diversas especies de flores, como la añañuca. A lo largo de toda la cordillera de los Andes, la especie insigne es el cóndor de los Andes, símbolo del país en el escudo nacional.

Entre el sur de la Región de Atacama y la Región de Coquimbo se produce un lento proceso de transición hacia una vegetación más abundante, caracterizándose por la mayor presencia de vegetación, en las zonas costeras de Talinay y Fray Jorge existen bosques residuales del tipo valdiviano, en el Norte Chico aparecen especies propias de clima mediterráneo como el boldo, el espino y el quillay.

En la zona centro-norte se extiende la zona conocida como bosque esclerófilo, formación vegetal muy degradada por los incendios, la fabricación de carbón, la utilización del suelo para la agricultura y la expansión de los grandes núcleos urbanos. Algunas especies características de la vegetación del Valle Central son el espino, el boldo, el litre, el quillay, el arrayán, el maitén, el matico, el roble y la palma chilena, entre otros. El puma, el coipo, el degú, el zorro culpeo, el treile, la bandurria, el zorzal, la diuca y el loro tricahue son algunos de las especies de la fauna nativas de la zona.

Al sur del río Biobío, la vegetación se vuelve más tupida y se presenta el llamado bosque valdiviano. Algunas especies vegetales características son la murtilla, el copihue, flor nacional, diversos helechos y árboles como laurel, tepa, luma, tineo, avellano, varias especies de mañíos, alerce y la araucaria, estos últimos amenazados de extinción. El puma es el principal carnívoro de la zona y habita en casi todo el país, salvo donde ha sido erradicado por la presencia humana. Otras especies animales características son cisnes, el colocolo, el pudú y el monito del monte. Uno de los mayores problemas ambientales de esta zona es la sustitución de enormes extensiones de bosque nativos por plantaciones de pino y eucalipto.

En las dos regiones más australes del país, existen grandes extensiones de bosque siempreverde, similar al valdiviano, aunque con menos especies arbóreas, destacando por su importancia económica el ciprés de las Guaitecas, hoy arrasado en su mayor parte. Hacia el interior se desarrollan bosques caducifolios, en los que predomina la lenga y, más al oriente, grandes formaciones estepáreas de pastos duros, donde habitan guanacos, ñandúes, zorros, piches, peludos, pumas, etc. En esta zona de la estepa, se desarrolló una ganadería extensiva de ovinos, que tuvo en la estancia, su mayor expresión social y cultural. El huemul, presente en el escudo de Chile y que antiguamente habitó gran parte del país, sólo sobrevive en áreas de difícil acceso en esta zona.

Finalmente, en el extremo austral de esta zona, la vegetación se reduce a algunos árboles achaparrados, tales como el canelo, coigüe de Magallanes y ñirre, al igual que diversas especies arbustivas y herbáceas, musgos y líquenes.

El Territorio Antártico, se encuentra en su mayor parte cubierto de hielos permanentes, por lo que su diversidad vegetal se reduce a algunas especies de musgos y líquenes. Sin embargo, la fauna alcanza en las costas una riqueza y valor excepcionales.

La costa del país es habitada en toda su extensión por una gran cantidad de aves, como gaviotas, pelícanos, cormoranes y albatros. El lobo de mar es característico de toda la costa chilena y existen algunas especies de pingüinos como el pingüino de Humboldt y el de Magallanes y un importante número de cetáceos como delfines en Coquimbo y de ballenas en Magallanes. En el mar, existen diversas especies de peces y mariscos que convierten a Chile en uno de los países con mayor variedad de fauna marina en el mundo: el jurel chileno, la merluza, la anchoveta, la cojinova, el congrio y el lenguado son algunos de los peces más característicos de la costa chilena, mientras algunos moluscos abundantes son la almeja, el choro, el loco, la ostra y el ostión, entre otros. El salmón y la trucha, introducidos en el país, en la actualidad son las principales especies de peces en los ríos del país.

En los territorios insulares, la fauna y flora son únicas en el mundo. Mientras en Isla de Pascua el característico árbol del toromiro está prácticamente extinto, el Archipiélago de Juan Fernández cuenta con más de 200 especies vegetales únicas como la palmera chonta y algunas especies animales endémicas como el picaflor de Juan Fernández y el lobo marino de dos pelos.

Población

Chile tiene una población estimada de 16.134.219 habitantes al año 2006. Según el último censo realizado el 2002, esta cifra era de 15.116.435 habitantes, de los cuales 7.447.695 eran hombres y 7.668.740, mujeres.

El crecimiento de la población se ha reducido durante los últimos años. A fines del siglo XIX, la población alcanzaba los 2.695.625 la que creció a los 5.023.539 en 1940 y los 13.348.341 habitantes, en 1992. Aunque la población de Chile se ha quintuplicado durante el siglo XX, la tasa de crecimiento intercensal 1992-2002 fue del 1,24% anual [2], y la que debería seguir bajando durante los próximos años.

Debido a las mejoras en las condiciones de vida de la población, la esperanza de vida de los chilenos (la más alta de América Latina) ha aumentado a los 77,74 años promedio [3] , mientras que las tasas de mortalidad infantil han bajado a 7,8‰. La tasa de natalidad en 2003 llegó a un mínimo histórico del 15,6‰ y la de mortalidad en un 5,3‰, con una tasa de crecimiento natural del 10‰ [4]. Estas cifras permiten establecer un proceso de envejecimiento de la sociedad chilena en la que a futuro, la mayor parte de la población tendrá sobre 40 años, superando al grupo etáreo joven, dominante en este momento. Así, la pirámide de población se convertirá, para el año 2025, en un perfil campaniforme que representa el proceso de transición demográfica que vive el país.

 

Etnografía

Pertenencia a pueblos indígenas (2002)
Alacalufes 2.622 0,02% Mapuches 604.349 4,00%
Atacameños 21.015 0,14% Quechua 6.175 0,04%
Aimara 48.501 0,32% Rapa Nui 4.647 0,03%
Colla 3.198 0,02% Yámana 1.685 0,01%

La población chilena es de origen mestizo, derivado de la mezcla racial entre los conquistadores españoles y los pueblos aborígenes, ocurrida fundamentalmente durante el siglo XVII. A esta mezcla original se le fue agregando, a medida que transcurría el período colonial, una mayor cantidad de sangre española debido al continuo afluente migratorio español, a la extinción de la población indígena en los territorios bajo dominio español y al no haber existido una convivencia pacífica entre españoles y mapuches que favoreciera el mestizaje con estos últimos.

Algunos grupos de europeos arribaron a Chile (principalmente a los extremos norte y sur del país y los puertos) durante los siglos XIX y XX, incluyendo ingleses, irlandeses, italianos, franceses, y yugoslavos. En 1848 se emprendió la colonización alemana, patrocinada por el gobierno chileno para repoblar el sur del país. Con el tiempo, y aunque comprendida por no más de unas 7.000 personas, esa inmigración alemana influenció la composición cultural de gran parte del sur chileno, principalmente de las provincias sureñas de Valdivia, Llanquihue y Osorno. Los demás inmigrantes fueron conformados principalmente por migrantes de países vecinos. Actualmente, la inmigración de países vecinos a Chile es la más importante, y durante la última década ésta se ha duplicado hasta las 184.464 personas en 2002, principalmente provenientes de la Argentina, Bolivia y Perú. Aparte de todas estas inmigraciones cabe también mencionar la colonia coreana, y en especial la colonia palestina, la más numerosa de este origen fuera del mundo árabe.

La composición étnica de Chile es relativamente homogénea, aunque está marcada por un gradiente sociogenético en donde el grado de contribución amerindia es, en promedio: de un 40 a un 35% en los estratos bajos, de un 25 a un 20% en los estratos medios y menor aún en los estratos altos[5][6]

En cuanto a emigración, ésta ha disminuido durante la última década, pero aún se estima que 857.781 chilenos y descendientes de chilenos viven en el exterior, de los cuales un 50,1% estaría en Argentina, un 13,3% en Estados Unidos, un 8,8% en Brasil, un 4,9% en Suecia, y poco más de un 2% en Australia. Dentro del país, la movilidad de la población se ha acrecentado durante las últimas décadas provocando una migración masiva desde los campos hacia las grandes ciudades del país. Mientras en las regiones del centro-sur del país, más del 80% de su población nació en la misma región (en la Región del Biobío alcanza el 86,11%), en la Metropolitana de Santiago sólo lo es el 71% de la población, mientras en las regiones extremas como en la Región de Magallanes esta cifra llega sólo al 55%.

 Urbanización

De acuerdo al último censo, 13.090.113 chilenos vivían en zonas urbanas, equivalentes al 86,59% del total nacional. Sólo un 13,41% de la población aún vive en zonas rurales dedicadas principalmente a la agricultura y la ganadería, concentrándose en las regiones del centro-sur del país, especialmente en las regiones del Maule (33,59%), la Araucanía (32,33%) y de Los Lagos (31,56%). Por el contrario, las regiones con mayor tasa de urbanización corresponden a la de las zonas extremas (94,06% en la región de Tarapacá, 97,68% en la de Antofagasta, 92,6% en la de Magallanes) y en las zonas industrializadas del Valle Central, como la Región Metropolitana y la de Valparaíso, con un 96,93% y un 91,56% de urbanización respectivamente.

Desde mediados de los años 1920, se inició un fuerte proceso de emigración de habitantes de zonas rurales hacia las grandes ciudades en búsqueda de mejores condiciones de vida. Así, éstas comenzaron a crecer y a expandirse formando grandes áreas metropolitanas y conurbaciones. El caso más notorio es el de la capital del país, Santiago de Chile o Gran Santiago que, con más 5.428.590 habitantes el año 2002, alberga al 35,9% de la población nacional. En 1907, era habitada por sólo 383.587 habitantes, aumentando a 549.292 para 1920 cuando representaba el 16% del total nacional; sin embargo, en los años siguientes, la explosión demográfica hizo que la ciudad se expandiera hacia las zonas rurales absorbiendo antiguas localidades campesinas, como Puente Alto y Maipú, que son las dos comunas más pobladas de Chile. Santiago es una moderna ciudad en la actualidad, siendo la sexta urbe más grande de América Latina y una de las cuarenta y cinco más grandes del mundo

Valparaíso y Viña del Mar, de igual forma, se han convertido en una gran conurbación. Ambas, sumadas a Concón, Quilpué y Villa Alemana forman el área metropolitana del Gran Valparaíso, que supera los 800 mil habitantes. Concepción, Talcahuano, Hualpén, Chiguayante, San Pedro de la Paz y Penco configuran la tercera área metropolitana más grande del país con más de seiscientos mil habitantes según el último censo y se estima que en un futuro cercano, el Gran Concepción integre también a Coronel, Lota y Tomé.

El resto de las ciudades más pobladas del país son Antofagasta (con 285.255 habitantes), Rancagua (con 236.363), Iquique (con 214.559), Talca (con 202.961), Arica (con 203.804), Chillán (con 184.832), Osorno (con 152.559) y Valdivia (con 141.967). La mayoría de las ciudades del país se ubican en la costa del Pacífico o en el valle central del país entre Santiago y Puerto Montt.

Principales áreas metropolitanas de Chile (2002)
Denominación Región Habitantes Superficie Densidad
1 Gran Santiago R. Metropolitana 5.428.590 867,75 km² 6.255,9
2 Gran Valparaíso V Región 803.683 229,98 km² 3.494,6
3 Gran Concepción VIII Región 666.381 221,15 km² 3.013,3
4 Gran La Serena IV Región 296.253 107,41 km² 2.758,2
5 Gran Temuco IX Región 260.878 53,23 km² 4.901,0

Sociedad

Tras largos años en que la sociedad chilena estaba dividida en clases baja y alta inamovibles, desde mediados del siglo XX, el país está constituido principalmente por la clase media. Sin embargo, el nivel de vida de esta clase media no corresponde al proletariado medio latinoamericano, entre otras cosas por el aumento del PIB y el amplio acceso al crédito que hay en Chile.

A pesar de los buenos indicadores económicos de Chile y la notable reducción de los niveles de pobreza, desde un 38,6% en 1990 a un 18,8% en 2003 [7], el país aún presenta un grave defecto: la desigual distribución de ingresos entre la población, lo que genera una gran brecha social entre ricos y pobres. Según el informe de desarrollo humano de la ONU en 2005, Chile cuenta con un coeficiente de Gini de 0,57, ubicándolo en el puesto 113º de 128º de la lista de países por igualdad de ingreso, lo que revela una importante carencia en la economía que aún no ha podido ser subsanada. Esta desigualdad es atribuida por distintos grupos al actual sistema neoliberal (en contraposición a la economía desarrollada entre los años 1950 y 1970), a la dotación de factores naturales que obligaron al desarrollo de un tipo de economía extractiva que favorecía las desigualdades e incluso a la estructura de élites heredada del período colonial. En la actualidad, el quintil más rico del país gana 14,3 veces lo que recibe el quintil más pobre del país.[8]

El idioma hablado por casi la totalidad de los chilenos es el español (la gran mayoría usa el español chileno y unos pocos el español andino y el español chilote). Los idiomas nativos se usan poco. El mapudungun es hablado por cerca de 200.000 personas y el quechua por cerca de 1.000 indígenas, mientras que el rapanui sólo lo hablan algunas personas de la Isla de Pascua. Algunos otros idiomas, como el alemán, el italiano y el croata son hablados por los miembros de sus diversas colonias de origen extranjero.

 

 Religión

Según el último censo de 2002, 7.853.428 de los chilenos mayores de 14 años se declaró católico, equivalente al 69,96% de la población total, representando una importante baja en el número de sus adeptos. Un 15,14% de los chilenos se declara evangélico, un 1,06% como testigo de Jehová, un 0,92% como mormones y un 0,13% como judío. Un 8,3% del país se declaró como ateo o agnóstico, mientras un 4,39% afirmó seguir otra religión.

La Iglesia Católica está separada del Estado desde 1925, año en que el Presidente Arturo Alessandri y el Arzobispo Crescente Errázuriz, llegaron al acuerdo de separar a la Iglesia del Estado chileno en la Constitución, terminando así el reconocimiento como religión oficial del Estado, renunciando éste al derecho de patronato que se heredó desde la Independencia, sin la aceptación de la Santa Sede, y consagrando una amplia libertad de culto. Aunque la relevancia del Catolicismo ha ido declinando en los ultimos años, todavía es la religión predominante y aún goza de gran influencia en la sociedad.

El ecumenismo en Chile es de larga data. Ya en el año 1970, a solicitud del gobierno y con el apoyo del Cardenal Silva Henríquez se realizaron modificaciones en el tradicional Te Deum del 18 de septiembre, con el fin de transformarlo en una ceremonia de todas las iglesias cristianas, además de contar con la participación de representantes judíos, musulmanes y de la Masonería. Durante los primeros años del régimen de Pinochet, las diferentes iglesias cristianas crearon el Comité Pro Paz, que se convertiría en la Vicaría de la Solidaridad en 1975 (bajo el alero de la Iglesia Católica), ganándose el respeto por su ardua defensa de los derechos humanos.

 

Cultura

Según la tradición popular, Chile es país de poetas. Esto es debido a la importancia a lo largo de la historia que han tenido diversos literatos, especialmente en el género lírico, destacándose Nicanor Parra, Vicente Huidobro, Jorge Teillier, Enrique Lihn, Gonzalo Rojas, Pablo de Rokha y los ganadores del Premio Nobel, Gabriela Mistral y Pablo Neruda. En el ámbito de la narrativa, destacan Francisco Coloane, Manuel Rojas, Luis Sepúlveda, Alberto Blest Gana, Isabel Allende, Jorge Edwards, José Donoso, Roberto Bolaño y Marcela Paz, conocida por su característico personaje Papelucho. Uno de los principales símbolos de la cultura popular es sin duda, Condorito, caricatura creada por Pepo durante los años 1950 y que se ha convertido en todo un símbolo nacional.

La música folclórica se caracteriza por la mezcla de sonidos tradicionales aborígenes con aquellos traídos desde España. La cueca, el baile tradicional chileno, es un buen ejemplo de ello: tiene características propias dependiendo de la zona del país en que se representa. Durante los años 1970 se produjo un resurgimiento de la música folclórica chilena gracias a la llamada Nueva Canción Chilena con artistas que investigaron las raíces musicales de su país, y compusieron e interpretaron sus propios temas inspirados en estas investigaciones. De este movimiento destacan Víctor Jara, Violeta Parra, Los Jaivas, Illapu, Quilapayún e Inti-Illimani. La influencia de sonidos de origen extranjero se ha acrecentado durante las últimas décadas, principalmente de rock y pop, permitiendo la formación de grupos como Los Prisioneros, Lucybell , La Ley y Chancho en Piedra, entre otros. Una distinción del rock/pop chileno con el latinoamericano es, en general, la presencia de tonos melancólicas y letras lacónicas, a excepción de casos específicos. Esta característica se da desde el rock pesado hasta la música más suave y se podría extender a otros campos del arte nacional.

Identidad y tradiciones

A pesar de la homogeneidad étnica existente en el país, las expresiones culturales varían notoriamente en diferentes partes del país, debido principalmente a las disímiles características geográficas que presenta el territorio chileno.

La zona norte del país se caracteriza por diversas manifestaciones culturales que combinan la influencia de los pueblos indígenas andinos con la de los conquistadores hispanos, a las que se suma la gran importancia que poseen las tradiciones religiosas, destacándose las diabladas y los carnavales como la Fiesta de La Tirana y la Fiesta de la Virgen del Rosario de Andacollo.

La zona central se identifica principalmente con las tradiciones rurales del campo chileno y la denominada cultura huasa, que abarca mayoritariamente las regiones IV y la VIII. Como en esta región geográfica se concentra la mayor parte de la población chilena, se considera tradicionalmente como la principal identidad cultural del país. Su máxima expresión se realiza durante las festividades de Fiestas Patrias, a mediados de septiembre.

La cultura mapuche y las tradiciones de la hacienda dominan en la zona de la IX Región, mientras que en las cercanías de Valdivia y Llanquihue, la influencia alemana es preponderante. Debido a su aislamiento con el resto del país, en el archipiélago de Chiloé se ha generado una rica cultura con su propia mitología. Las regiones del extremo austral también han generado una identidad propia influenciada principalmente por los inmigrantes, tanto de Chiloé y el centro del país como de la ex-Yugoslavia, y que en Magallanes se caracteriza por un marcado regionalismo.

La identidad cultural de la Isla de Pascua es única debido al desarrollo de una cultura polinésica desde tiempos inmemoriables completamente aislada por varios siglos.

Sin embargo, en las últimas décadas, el desarrollo económico y la globalización han afectado las costumbres tradicionales del país, las que se mantienen principalmente en las zonas rurales. En la actualidad, los habitantes de las principales urbes del país han asimilado la influencia de las culturas europea y estadounidense en desmedro de la identidad histórica nacional.

Gastronomía

Al igual que en el caso del arte, la gastronomía chilena surge de la mezcla entre las gastronomía colonial española (con elementos de origen incaico y mapuche) y algunas influencias europeas. Los principales ingredientes en la cocina tradicional chilena corresponden a alimentos propios de esta zona: como la papa, el tomate y el maíz, entre otros. También se incorpora la carne de vacuno y de cordero en la zona austral del país, mientras que el consumo de alimentos marinos es importante en las zonas costeras.

Los platos más tradicionales de la cocina chilena corresponden, entre otros, a la cazuela, la carbonada, el asado, el curanto, las humitas, el pastel de choclo, anticuchos y las empanadas de pino. Algunos postres tradicionales son el manjar, los alfajores, las sopaipillas y el mote con huesillos.

El vino chileno es la principal bebida alcohólica, principalmente en sus cepas Carménère, Cabernet Sauvignon y Merlot, famosas internacionalmente. Otras bebidas tradicionales son la chicha y el pisco chileno, también producidas de la uva.

 Deporte

El deporte chileno tiene una larga historia que se remonta a la chueca y el linao, deportes jugados por los mapuches similares al hockey y al rugby, respectivamente. En las zonas campesinas, sin embargo, el rodeo es el principal deporte tradicional practicado y, desde 1962, es considerado como "deporte nacional".

En 1896, Luis Subercaseaux participó en los primeros Juegos Olímpicos, siendo el primer sudamericano en hacerlo. A pesar de esta temprana incursión en el principal evento deportivo a nivel mundial, solamente en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el país alcanzó su primera medalla de oro, luego que el tenista Nicolás Massú obtuviera dicha presea en singles y dobles, mientras que Fernando González obtuvo medalla de oro en dobles (junto a Massú) y de bronce en singles, constituyendo la actuación más destacada de un representativo chileno en unos Juegos Olímpicos. En total, Chile ha logrado dos medallas de oro, seis de plata y cuatro de bronce. A pesar de la gran cantidad de centros de esquí a lo largo de la Cordillera de los Andes, como Portillo y Valle Nevado, Chile no ha obtenido nunca alguna medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno.

A fines del siglo XIX, los inmigrantes británicos trajeron al país el fútbol que se popularizó rápidamente convirtiéndose en el deporte más importante del país tras su profesionalización y la creación de la Primera división en 1933. Chile albergó, en 1962 la Copa Mundial de Fútbol, donde el seleccionado nacional obtuvo el tercer lugar. A pesar de esto, el fútbol chileno no ha logrado tener grandes resultados fuera de ese tercer lugar y dos participaciones destacables en los mundiales de 1930 y 1998 y una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Nunca ha obtenido la Copa América y sólo en una oportunidad un equipo chileno, Colo-Colo en 1991, ha logrado la Copa Libertadores.

El tenis se ha popularizado en las últimas décadas y es, sin lugar a dudas, el deporte más exitoso del país. En 1976, Chile fue el primer país latinoamericano en jugar la final de la Copa Davis, mientras que en 1998, Marcelo Ríos fue el primer hispanoamericano en alcanzar el número 1 del ránking ATP. Posteriormente, Fernando González y Nicolás Massú no solamente le dieron al país las primeras medallas doradas olímpicas sino que además lograron el bicampeonato de la Copa Mundial de la especialidad en 2003 y 2004.

El básquetbol se disputa principalmente en la zona sur del país y generalmente a nivel universitario. En el remo, Chile ha obtenido grandes premios al ganar el campeonato mundial de la disciplina en 2002 y 2005. Destacados logros se ha obtenido también en motociclismo, con los campeonatos mundiales de Carlo de Gavardo en 2004 y 2005, y de Francisco López en 2006 en la disciplina de Rally Raid 450 cc.

El hockey en patines es un deporte que estuvo en auge a principios de la década de 1980 y que posteriormente ha continuado desarrollándose de modo sostenido. En 1982, se desarrolló el Campeonato Mundial de Hockey Patín Masculino, en la ciudad de Concepción. En 2006, Chile fue sede del Campeonato mundial de hockey patín femenino y obtuvo el primer lugar al derrotar a España en la final. Este triunfo coronó por primera vez al país como campeón mundial en una disciplina mundial por equipos.

 

Economía

La economía chilena es conocida internacionalmente como una de las más sólidas del continente. A pesar de que a lo largo de su historia ha enfrentado diversos períodos de crisis, en la actualidad tiene un importante y sostenido crecimiento sostenido durante los últimos años. El modelo económico neoliberal, que fue implantado durante el Régimen Militar, se ha mantenido por los gobiernos concertacionistas sufriendo algunas reformas para poder costear los programas sociales del gobierno.

Tras años aislado, Chile en la actualidad es un mercado abierto al mundo, con una economía caracterizada por la exportación y la explotación de materias primas. Durante el año 2005, el total de exportaciones superó los US$39.536 millones aumentando en un 50%, principalmente debido a los diversos tratados firmados con la Unión Europea, Estados Unidos, Corea del Sur, el Acuerdo P4 y China, sus principales socios comerciales, y a la integración a diversos foros económicos como la APEC o el Mercosur, donde es miembro asociado. Por otro lado, las importaciones alcanzaron una cifra de US$30.300 millones, con un crecimiento total del PIB de un 6,3%, llegando a US$115.300 millones y 7.088 dólares per cápita, que junto con el ingreso per cápita de México son los más altos de América Latina.

El principal producto comercial es la minería del cobre, el cual satisface el 36% del mercado mundial. aunque también es importante la explotación de otros recursos como molibdeno, plata y oro. La extracción cuprífera representa, en la actualidad, el 30% de las exportaciones del país, la que en 1970 llegaba a más del 60% de éstas. La empresa nacional Codelco Chile es una de las mineras más grande del mundo y explota los principales yacimientos del país, como Chuquicamata y El Teniente. La minería es la principal actividad económica de las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Atacama y es de gran importancia en la región de Coquimbo, Valparaíso y O'Higgins. En la Región de Magallanes, la explotación de yacimientos de petróleo es de suma importancia para el abastecimiento interno.

La agricultura y la ganadería son las principales actividades de las regiones del centro y del sur del país. La exportación de frutas y verduras ha alcanzado niveles históricos al abrirse las puertas de los mercados europeos y asiáticos, al igual que productos de la explotación forestal, pesquera y de crustáceos. Un ejemplo de esto es que, durante los últimos años, Chile se ha convertido en el primer exportador del mundo de salmón, tras superar a Noruega en el 2006, y es uno de los más importantes en el rubro vitivinícola.

La industria chilena es principalmente de abastecimiento local, a excepción de la producción de harina de pescado. Ésta se concentra en Santiago y, en menor grado, Valparaíso y Concepción. Durante los últimos años se ha tratado de impulsar la industria agroalimentaria, convirtiendo a Chile en una potencia de este rubro hacia el año 2010. Por otro lado, Chile se ha convertido como plataforma de inversiones extranjeras para otros países de Latinoamérica y muchas empresas han comenzado a instalar sus sedes corporativas en Santiago. También tiene una importante presencia en inversiones en el sector servicios en Latinoamérica.

La desigualdad de género también incide como variable en el dinamismo de la economía de Chile. La baja participación laboral de la mujer (la menor en América Latina) dificulta la reducción del desempleo. Además, se mantiene la gran diferencia salarial entre hombres y mujeres, a pesar de los avances en esta materia en los últimos años.

La moneda oficial en Chile desde 1975 es el peso chileno ($).

Turismo

Desde mediados de los años 1990, el turismo en Chile se ha convertido en uno de los principales recursos económicos del país, especialmente en las zonas más extremas del país. Durante el año 2005, este rubro tuvo un crecimiento de un 13,6%, generando más de 1.500 millones de dólares equivalentes al 1,33% del PIB nacional.

Según cifras de SERNATUR, dos millones de personas ingresan al año a Chile, lo que aún es significativamente menor al número de turistas que llegan a otros países de la región, como México o Brasil. La mayoría de estos visitantes provienen de países del continente, principalmente Argentina; sin embargo, el mayor crecimiento en los últimos años corresponde al de visitantes de Europa, principalmente España, Alemania y Francia, que ya se acercan a los 400 mil anualmente.

Los principales atractivos turísticos chilenos corresponden a lugares de bellos paisajes naturales en las zonas extremas del país. San Pedro de Atacama, en la zona norte del país, es muy visitado por turistas extranjeros para apreciar la arquitectura de origen incaico del pueblo, las lagunas altiplánicas, el Valle de la Luna y los géiseres de El Tatio. En las cercanías de Putre, en el extremo norte, es apreciable el conjunto formado por el lago Chungará y el Volcán Parinacota a más de 4.500 m de altitud. A lo largo de los Andes se encuentran diversos centros de esquí de calidad internacional, como Portillo y Valle Nevado. En el extremo sur, los principales sitios turísticos corresponden al archipiélago de Chiloe, la Patagonia, la laguna de San Rafael y sus glaciares y el Parque Nacional Torres del Paine. Finalmente, la misteriosa Isla de Pascua en el medio del Océano Pacífico es, probablemente, el principal destino turístico chileno.

En el ámbito nacional, el turismo se concentra en la temporada estival, principalmente en los balnearios de la costa: Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena y Coquimbo son los principales centros de veraneo en la zona norte, mientras que Pucón y Puerto Varas lo son en la zona sur. Debido a su cercanía con Santiago, la costa de la V Región es la que tiene mayor cantidad de turistas, principalmente en el Litoral Central y Viña del Mar. Ésta última ciudad es conocida como la capital turística de Chile debido a la importancia que tiene en el rubro gracias a la cercanía con la capital del país, al buen número de playas que posee, la localización de diversos centros de entretenimiento como uno de los más importantes casinos del país, y por ser sede del anual Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, el evento musical más grande de Hispanoamérica.

 

Chile es un país dependiente energéticamente pues no posee grandes reservas energéticas. Ejemplo de esto es que, de los 228.000 barriles de petróleo consumidos diariamente sólo 4.000 provienen de los yacimientos australes y el resto corresponde a importaciones, por lo que el precio de los combustibles dependen completamente de la situación internacional. De igual forma, casi la totalidad del gas natural consumido en el país es importado desde Argentina.

El consumo de electricidad superó los 51.573 GWh durante el año 2005, del cual el 54% es producido por centrales hidroeléctricas y el restante por termoeléctricas. En el país existen cuatro sistemas eléctricos: el Sistema Interconectado del Norte Grande, el Sistema Interconectado Central y los sistemas de Aisén y Magallanes. A pesar de la gran cantidad de electricidad generada por hidroelectricidad, solamente se ha aprovechado menos del 20% del potencial hídrico del país para evitar la destrucción de sistemas ecológicos por la creación de embalses, como el de Aisén. Por el momento no existen centrales nucleares, sin embargo en el año 2006 se abrió el debate acerca de la factibilidad técnica del uso seguro de este tipo de energía en el país. A esto se suman algunos planes para instalar centrales de recursos renovables y así aprovechar el gran potencial de energía solar, eólica y geotérmica que existe en el país.

 

Transporte y telecomunicaciones

 

Debido a las características geográficas del país, la red de transportes y el sistema de comunicaciones es de vital importancia.

El país cuenta con un total de 364 pistas de aterrizaje aéreo, en las que destacan los aeropuertos de Chacalluta de Arica, Diego Aracena de Iquique, Cerro Moreno de Antofagasta, Carriel Sur de Concepción, El Tepual de Puerto Montt, Presidente Ibáñez de Punta Arenas, Mataveri en Isla de Pascua y el Aeropuerto Internacional Comodoro Arturo Merino Benítez de Santiago, uno de los más modernos del continente y con un tráfico superior a los 6,5 millones de usuarios al año.

El sistema de ferrocarriles chileno cuenta con 6.585 km de extensión. Las líneas férreas, que antaño fueron el motor del crecimiento del país y cruzaron gran parte del territorio, hoy se utilizan principalmente para el transporte de carga hacia los puertos luego de la crisis que vivió este medio de transporte a mediados de los años 1970 y que casi lleva a su extinción. En la actualidad, se vive un proceso de recuperación del tren con el reestablecimiento de los servicios de pasajeros de EFE entre Santiago y Puerto Montt. Por el contrario, el sistema de ferrocarriles urbanos ha experimentado una enorme expansión en los últimos años con la inauguración de los sistemas Metro Valparaíso y Biotrén, mientras el Metro de Santiago ha duplicado su extensión en la última década superando los 84 km y con una estimación de 105 km para el año 2009.

En cuanto a carreteras, Chile cuenta con una extensión de más de 100.000 km de vías, de las cuales más de 16.000 se encuentran pavimentadas. Desde mediados de los años 1990 se ha producido un importante mejoramiento de estas vías gracias a los procesos de licitaciones que permitieron la construcción de más de 2.500 km de autopistas de nivel internacional, destacando gran parte de la Carretera Panamericana que recorre Chile entre Arica y la isla de Chiloé, las rutas entre Santiago, Valparaíso y el Litoral Central y las autopistas urbanas capitalinas, inauguradas entre 2004 y 2006. Otra vía de gran importancia es la Carretera Austral que conecta la región de Aisén con el resto del país, a pesar de estar cortada en algunos tramos en que se utilizan ferrys. Los pasos de Chacalluta y Tambo Quemado sirven como conexión fronteriza con el Perú y Bolivia en la zona norte del país, mientras con Argentina existen más de 40 a lo largo de la Cordillera, siendo el más importante el de Cristo Redentor entre Los Andes y Mendoza.

A pesar de la gran cantidad de costas, la navegación es poco utilizada como medio de transporte de pasajeros a excepción de la zona austral, donde sirve como conexión entre las diversas islas. Por otro lado, para Chile es de gran importancia la flota mercante para el 95% de las exportaciones e importaciones de productos que utilizan este sistema. Los principales puertos son Arica, Iquique, Antofagasta, Mejillones, Coquimbo, Valparaíso, San Antonio, Talcahuano, Puerto Montt y Punta Arenas.

Chile cuenta además con un moderno sistema de telecomunicaciones que abarca gran parte del territorio, incluyendo las bases antárticas y Chile insular. Existen más de 3,5 millones de líneas de telefonía fija y más de 12 millones 473 mil abonados a telefonía móvil (7,6 de 10 personas)[9], teniendo la mayor tasa de uso de este servicio en Latinoamérica luego de su explosiva introducción al mercado desde 1997[10]. De igual forma, tiene una de las tasas más altas de penetración de internet superando los 6 millones de usuarios.

Medios de comunicación

La televisión es el principal medio de comunicación del país, con seis cadenas nacionales y varias de carácter regional. Las principales cadenas del país son Televisión Nacional de Chile de carácter estatal, y las señales privadas Canal 13, dependiente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Mega, Red Televisión, Chilevisión y UCV Televisión, la estación televisiva más antigua del país creada en 1957.

La prensa está concentrada principalmente en dos consorcios periodísticos cuyos principales periódicos de circulación nacional son El Mercurio y La Tercera, a los que se suma La Nación, de propiedad estatal. Existen además diversas publicaciones de circulación regional.

Véase también: Prensa de Chile

Festividades

Rankings internacionales

Concepto Autor Fecha Países Pos.(1) Pos.(2)
Pobreza humana para países en desarrollo PNUD 2006 102
Libertad económica The Wall Street Journal 2007 157 11º
Estado de las madres Salven a los Niños 2006 125 19º
Percepción de corrupción * Transparencia Internacional 2006 163 20º
Libertad económica Instituto Fraser 2006 130 20º
Competitividad IMD Internacional 2006 61 24º
Sustentabilidad medioambiental Universidad de Yale 2006 133 26º
Competitividad para el crecimiento Foro Económico Mundial 2006-07 125 27º
Conectividad Foro Económico Mundial 2005-06 115 29º
Desarrollo democrático The Economist 2006 167 30º
Calidad de vida mundial The Economist 2005 111 31º
¿Dónde está la riqueza de las naciones? Banco Mundial 2005 118 32º
Globalización * A.T. Kearney/Foreign Policy 2006 62 34º
Desarrollo humano * PNUD 2006 177 38º
Libertad de prensa Reporteros sin fronteras 2006 168 49º
Igualdad del ingreso PNUD 2006 126 114º 14º
(1) Posición con respecto al total de países indexados.
(2) Posición con respecto a los países indexados de América Latina.

Referencias

Notas

  1. Instituto Nacional de Estadísticas - Compendio estadístico (16. Defensa nacional)
  2. www.ine.cl
  3. www.senama.cl (Fuente:INE de Chile) (archivo .pdf)
  4. Según Anuario Estadísticas Vitales 2003 del INE (zip, 2.79 Mb) Pág. 59
  5. «El gradiente sociogenético chileno y sus implicaciones ético-sociales», por Carlos Valenzuela en MEDWAVE Ciencia
  6. «Frequency of the hypervariable DNA loci D18S849, D3S1744, D12S1090 and D1S80 in a mixed ancestry population of Chilean blood donors».
  7. www.fundacionpobreza.cl (archivo .pdf)
  8. Fundación Pobreza - Distribución del ingreso
  9. INE: El número de celulares creció 16,3% en doce meses
  10. Transmedia.cl: Chile supera los 12 millones de celulares en una población de 15 millones

Enlaces externos

El Portal de Chile contiene diversos artículos relacionados con el país.

 

Links comerciales

http://www.prochile.cl

http://www.hacienda.gov.cl

http://www.aduana.cl

http://www.tramitefacil.gov.cl

http://www.bcentral.cl/esp/

http://www.minhda.cl/portada.php

http://www.gobiernodechile.cl/index/index.asp